100 años de industrialización de la construcción

Nuestros métodos de construcción deben industrializarse. Pese a que muchos se hayan opuesto hasta hace muy poco, empieza a hablarse de ello incluso al margen de las empresas de construcción. Me parece un progreso, aunque sean realmente pocos los convencidos.

La industrialización, que avanza hoy en todos los campos, hubiera alcanzado desde hace tiempo las empresas constructoras, pese a sus ideas obsoletas, si no hubieran existido obstáculos especiales. Considero la industrialización de los métodos de construcción la cuestión clave de nuestros días para arquitectos y constructores. Una vez esté resuelto, se solucionarán fácilmente nuestros problemas sociales, económicos, técnicos e incluso artísticos. ¿Cómo puede cumplirse la industrialización? La pregunta puede tener respuesta si consideramos lo que hasta ahora se ha opuesto a ello. Los métodos anticuados no son criticables; son el resultado más que la causa.

Han habido muchos intentos de encontrar nuevos métodos de construcción, que sólo han triunfado en aquellas ramas de la industria donde era posible la industrialización. Las posibilidades de los métodos de montaje en la construcción se exageraron; sólo se aplican en la construcción de fábricas y granjas. La industria del acero inició la producción de piezas ya acabadas, dispuestas para montar, y hoy la industria de la madera está intentado lo mismo. En todo el resto de la edificación, de todas formas, la obra gruesa y muchos de los acabados interiores se hacen según el sistema tradicional: a mano. El trabajo manual no puede eliminarse con los cambios en la organización de la industria de la construcción, aunque se mejoren los métodos de trabajo, porque es precisamente este trabajo manual lo que permite existir a los pequeños empresarios. Está demostrado que el uso de grandes piezas de obra puede bajar los costes del material y del trabajo, pero no puede eliminar el trabajo manual. Además, las paredes de ladrillo corriente tienen muchas ventajas sobre estos nuevos métodos. Nuestro problema no es el de racionalizar los actuales métodos, sino de revolucionar todo el proceso de la industria de la edificación. La naturaleza del proceso constructivo no cambiará mientras vayamos empleando los mismos materiales de construcción, porque requieren trabajo manual.

La industrialización de los procesos de construcción depende de los materiales. Nuestra primera preocupación, pues, debe ser encontrar un nuevo material de construcción. Nuestros técnicos deben y pueden inventar un material apto para ser producido y trabajado industrialmente, y que sea aislante de la humedad, del calor y del ruido. Debe ser un material ligero, que no sólo permita sino que exija una producción industrial. Todas sus piezas deben hacerse en fábrica, y el trabajo en obra debe consistir sólo en el montaje, que requiere muy pocas horas/hombre. Esto reducirá muchísimo los costes de construcción. Entonces vendrá realmente la nueva arquitectura. Estoy convencido de que los métodos tradicionales de construcción desaparecerán. Si alguien lamenta que la casa del futuro no sea hecha con trabajo manual, olvida que hace tiempo que a los automóviles no los fabrican los guarnicioneros.

¿Qué os parece? He de confesar que el texto no es mío sino de Mies van der Rohe (gracias Ricardo por pasármelo) y lo escribió nada más y nada menos que en 1924!!!. Da realmente miedo pensar la total y absoluta vigencia de sus planteamientos, lo que significa que en estos 83 años apenas se ha avanzado nada en esta materia. ¿Seguiremos igual dentro de otros 80 años? Realmente espero que no.

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Está claro que el sector de la construcción residencial debe invertir más en innovación, en investigación, porque lleva demasiado tiempo cometiendo los mismos errores y trabajando de una forma absolutamente artesanal.

Ciertamente el mercado, hasta la fecha, no ha sido un estímulo para la innovación, ya que se ha estado vendiendo absolutamente todo, lo bueno, lo malo y lo desastroso, pero es posible que en el futuro próximo las cosas no sean tan sencillas.

¿Y por donde van a ir evolucionando las cosas? No es fácil de saber, pero creo que el sector, en los próximos años va a ir evolucionando básicamente en cuatro direcciones: la consecución de mayores niveles de sostenibilidad en todo el ciclo de vida de la vivienda; el diseño de viviendas, edificios y barrios 100% accesibles, pensando en que todas las personas, más tarde o más temprano, tendremos algún tipo de disminución de nuestras capacidades; la introducción de mucha más tecnología en la vivienda; y por último, la creciente e imparable industrialización del sector.

Imposible abordar todo esto en un sólo post, así que empezaré por el final, por la industrialización.

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