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Innovación y Bienestar en la Biopolis Cantábrica 2046

En los artículos anteriores os he contado cómo funciona el gobierno de la Biopolis Cantábrica en 2046 y también cómo hemos resuelto el manejo del dinero, las necesidades básicas y los límites del planeta, y hoy vamos a continuar un poco con esta cuestión, hablando de las empresas, la innovación y el desarrollo tecnológico.

Porque las Biopolis son espacios de un inimaginable dinamismo innovador y científico ya que existe un gran incentivo evidente: toda mejora o descubrimiento que nos permite ampliar los límites de nuestra capacidad de producir y consumir, sin alterar el equilibrio ecológico o mejorando la biodiversidad, permite que podamos ampliar también nuestro bienestar.

El mecanismo es sencillo pero muy eficaz: a quien realiza un descubrimiento que permite ampliar el volumen global de Codos que se pueden «gastar» porque se produce por ejemplo una reducción de uso de materias primas, o un mayor aprovechamiento de las existentes o una reducción de los deshechos de un proceso productivo, se le asigna directamente un 1% de esa mejora, y el 99% restante es repartido proporcionalmente a nivel mundial y luego en cada Biopolis a cada persona. Lógicamente quien realiza esos descubrimientos obtiene una cantidad muy sustanciosa de Codos.

El incremento del volumen global de Codos disponibles, permite también incrementar el límite máximo de Euros que se permite acumular así como ampliar el mínimo necesario para cubrir las necesidades básicas. De este modo el conjunto de la sociedad se beneficia de los nuevos avances y quienes los han desarrollado lo hacen en una proporción mayor.

Otro aspecto muy relevante en relación con la innovación y el progreso tecnológico es que todo descubrimiento que se produce ha de ser compartido a nivel mundial para que todas las sociedades puedan beneficiarse igualmente. La razón de esta obligación es muy obvia: cualquier descubrimiento de este tipo, de nada sirve si no es aplicado a nivel mundial y en consecuencia tampoco beneficia a sus descubridores.

Esta dinámica ha generado también toda una nueva manera de conducir las relaciones internacionales, de lo cual hablaremos más detenidamente en otro artículo.

En la práctica conviven tres tipos de organizaciones. Primero, las Unidades de Producción Comunitaria, que dependen de la Intendencia General y fabrican o prestan los bienes y servicios básicos con precios regulados. Su mandato es asegurar el acceso universal y operar dentro de los límites ecológicos establecidos.

Luego están las Iniciativas de Interés Ciudadano (cooperativas, talleres, microfábricas, estudios creativos, laboratorios, etc), que compiten en el espacio de productos y servicios no básicos usando Euros y con huella en Codos; aquí florece la diversidad y el gusto por lo singular.

Y en tercer lugar, los Consorcios de Misión, alianzas temporales público-comunitarias creadas para resolver desafíos concretos (por ejemplo, descarbonizar la logística costera o restaurar una cuenca). La Asamblea autoriza su misión y la Junta de Garantías verifica que sus planes respetan los límites ecosociales antes de escalar.

El gobierno interno de estas organizaciones es simple y transparente: estatutos ecosociales comunes (objetivo de servicio, métricas de bienestar y de Codos), cuentas abiertas y auditorías ciudadanas por muestreo desde las “Combas”, donde también se deliberan mejoras y se priorizan necesidades locales.

Las direcciones se eligen como hemos visto anteriormente, combinando mérito y sorteo para reducir la captura de poder y preservar la diversidad.

Como la financiación también cambió radicalmente al desaparecer los intereses, ahora el capital productivo rota a través de fondos comunitarios y contratos de precompra de la Intendencia para acelerar la industrialización de descubrimientos útiles, y en lugar de “beneficios” financieros, las iniciativas reportan “resultado comunitario”: mejora neta en Codos y satisfacción de necesidades; con eso acceden a más capacidad productiva, permisos y talento.

El talento se organiza en “pools” de competencias. Cada persona combina tiempo de servicio comunitario (cubrir lo básico) con tiempo de iniciativa (emprender, investigar, crear). La movilidad es alta: se entra y sale de consorcios por proyectos, y las “Combas” funcionan como nodos de aprendizaje continuo y orientación vocacional para jóvenes y mayores.

La retribución sigue el esquema general de la Biopolis y se complementa con Codos adicionales cuando las contribuciones generan mejoras medibles, y ¿cómo medimos esas mejoras? Con gemelos ecosociales del territorio y de los procesos productivos: modelos que actualizan en tiempo real el “coste en Codos” de materiales, energía, logística y uso. La Junta aplica reglas de prudencia: primero pilotos, después evaluación independiente y, si el “delta-Codo” es robusto, autorización para desplegar a escala.

La relación entre empresas y gobierno es de corresponsabilidad. La Asamblea marca prioridades (por ejemplo, reducir el consumo de Codos en calefacción doméstica) y lanza retos; la Intendencia provee datos, compras tempranas y estandarización; y las iniciativas compiten por resolver mejor el problema. Si el resultado amplía el “techo” de Codos o abarata lo básico, sube el umbral de cobertura para todo el mundo y, con ello, el bienestar compartido.

Por debajo de todo, la tecnología es herramienta, no fin: IA para orquestar cadenas circulares, robótica blanda para cosecha selectiva, biofabricación para materiales regenerativos, y software libre para que cualquiera pueda replicar y mejorar. Mantener esa infraestructura digital y física es una obligación prioritaria de la Biopolis, porque sin ella el sistema no sería ni sencillo ni operativo para la ciudadanía.

Las “empresas” de 2046 son nodos de una red de innovación abierta al servicio del buen vivir dentro de los límites del planeta. Cuando aciertan, ganamos todos; cuando fallan, aprendemos rápido y sin hundir a nadie.

Y como siempre os recuerdo, la realidad existió primero en la imaginación y el deseo.

Eric Von Hippel en el VII BGC+i: “La democratización de la innovación”

 

hippel

(Director y profesor del Innovation and Entrepreneurship Group en la MIT Sloan School of Management.)

La conferencia de Hippel en el BGC+i ha sido probablemente la que me ha parecido más sugerente porque plantea un punto de vista del origen de la innovación francamente interesante y con un potencial inmenso de desarrollo.

La tesis principal de Hippel es que una buena parte de la innovación la realizan los usuarios y no los fabricantes, pero se trata de una innovación invisible.

Siempre se ha dicho que el objetivo de las empresas es identificar necesidades que las personas no tienen cubiertas para ofrecerles un producto que les dé satisfacción a esa necesidad.

Sin embargo la realidad no funciona exactamente de esta manera ya que para que una empresa desarrolle un nuevo producto necesita en la muchas ocasiones tener la certeza y la seguridad de que hay un mercado al que dirigirse.

Por eso, multitud de innovaciones nacen de los propios usuarios que, utilizando elementos a su disposición, crean un nuevo producto que les resuelve su necesidad. Otros usuarios descubren esa creación y la imitan, generando una cierta comunidad en torno a ese nuevo desarrollo. Es entonces cuando la empresa se percata de que existe un posible mercado y de que hay una solución para esa necesidad y la implementa.

Hay múltiples ejemplos de esta innovación del usuario:

  • El sistema de regadío circular lo desarrolló un granjero norteamericano utilizando una tubería, unas ruedas de camión un par de émbolos y otros útiles a su alcance. Otros granjeros de la zona se dieron cuenta de que era una genial idea y le imitaron con lo que tenían a su alcance; solo entonces es cuando una empresa especializada en sistemas de regadíos ve este sistema y realiza un desarrollo comercial del mismo. Sin embargo, cuando se le pregunta a la empresa quién desarrolló la innovación, indudablemente responden que ellos.
  • Otros ejemplos son las mountan bikes que nacieron como modificaciones de bicicletas convencionales por parte de usuarios que querían usarlas para montaña, la cosmética con proteínas y productos naturales son recetas tradicionales, los cochecitos de bebé especiales para hacer jogging, el skateboarding, multitud de aparatos y herramientas médicas, etc, etc, etc.

Podemos decir que las innovaciones de usuario son aquellas que quien las desarrolla lo que espera es beneficiarse de su USO. Pueden ser por tanto innovaciones hechas por clientes, por trabajadores, por proveedores, pero que su finanlidad no es inicialmente la comercialización sino cubrir una necesidad de uso que el desarrollador tiene.

Por el contrario, las innovaciones de fabricante son aquellas de las que lo que se espera es un beneficio por su VENTA, y no por su uso.

El usuario es especialmente hábil en la innovación relacionada con nuevos elementos que tienen nuevas funcionalidades, mientras que los fabricantes son especialmente buenos en innovaciones que logran mejoras de eficacia o eficiencia de los productos existentes.

La innovación de usuario no es un fenómeno aislado o puntual. Se calcula por ejemplo que el 10% de las personas que adquieren material de montaña modifican, adaptan y crean nuevos elementos para cubrir sus necesidades. Este 10% significan diez millones de personas innovando.

La innovación de usuario tiene en el abaratamiento de los costes de diseño y de comunicación un aliado fenomenal ya que la generación de comunidades de personas que comparten sus innovaciones es realmente sencilla y barata y en algunos campos como internet o como los equipamientos deportivos, está llegando a competir en igualdad de condiciones con las grandes empresas ya que comparativamente hay muchísimos más usuarios innovando que personas en los departamentos de I+D de las empresas y porque además estos usuarios innovan para su propio uso por lo que ven normal y deseable que su innovación se comparta y distribuya de manera gratuita lo que hace que se pueda extender y desarrollar a una velocidad increíble.

Para una empresa es muy importante buscar las innovaciones que están generando sus clientes y ser consciente de que ahí tiene un fuente importante de inspiración. Si no sabes de donde vienen tus innovaciones, no podrás ir a buscar más al mismo sitio.

Y aún más, ya hay empresas que conscientes de esta situación lo que hacen es favorecer y facilitar que sus clientes y usuarios modifiquen sus productos, ofreciendo toda la información de diseño y desarrollo e incluso ofreciendo herramientas virtuales o reales para poder hacerlo.

No sólo las empresas, sino países como Dinamarca han considerado que esta innovación, que no está contabilizada en ningún sitio y que no recibe subvenciones estatales de ningún tipo, es de tal calibre y tan importante para el país, que debe existir una política de desarrollo expresa de la misma.

Si queréis más información en la propia web de Hippel están sus libros en descarga gratuita así como otra documentación de interés, aunque toda ella en inglés, por supuesto.

VII Business Global Conference sobre innovación.

logo bgci

En los próximos días iré contando con detalle el contenido de las ponencias que más me han interesado del VII Business Global Conference sobre innovación en el que he participado estos dos últimos días, pero os adelanto algunas valoraciones de urgencia:

– El interés de las ponencias ha sido difectamente proporcional a la extravagancia del calzado de los ponentes: genial el caso del Circo del Sol cuyo ponente calzaba unos espectaculares zapatones de payaso, muy sugerentes las ideas de Eric Von Hippel quien combinó su traje y corbata con unas estratosféricas deportivas, muy interesantes Goddard y Chesbrough con unas discretas pero informales zapatillas… a partir de ahí, zapato clásico igual a ponencia tostón.

– Lo último que esperas ver en un congreso como este es a un cura, vestido de cura (vamos, con la doble blanca al cuello) y hablando de su cadena de 20 restaurantes por el mundo y de su última cena hace dos días con Bill Gates… aún no salgo de mi asombro.

– Es indignante venir a un congreso sobre innovación con una ponencia sobre «recursos humanos» en la que las grandes innovaciones descubiertas son el buzón de sugerencias, el premio a la mejor idea de los empleados, la evaluación del desempeño por más de un mando y youtube para emitir los comunicados del presidente de la compañía. Y como colofón un modelo matemático para demostrarle al Presidente que los empleados felices producen más beneficio para la empresa… menos mal que no demostraron lo contrario, si no ya imagino lo que hubieran hecho.

– Debería existir una especie de código ético de los congresos en el que se prohibiese a los patrocinadores ser también ponentes. Financiar un evento no debería dar derecho a colarse en el programa para vender tu empresa, especialmente cuando no aportas absolutamente nada al tema tratado. Para eso están las ferias o las jornadas de puertas abiertas y no un Congreso que cuesta 300€ por inscripción.

– Cada vez que oigo «gestionar la innovación», «sistematizar el proceso de innovación», «herramienta, plan estratégico, agenda, de innovación» me acuerdo de otros famosos oxímoron como el de «inteligencia militar», «cura castrense» o «derecha civilizada»

Dicho esto que si no reviento, prometo centrarme en contar las experiencias interesantes y las ideas inspiradoras que han sido muchas. Pero todo ello, a partir de mañana 😉

Buscando gente para Innobasque

Hoy hemos tenido reunión del Consejo Ejecutivo de Innovación Social de Innobasque.

Previamente el Presidente del Consejo, Xabier Retegui, los Vicepresidentes, Patxi Ormazabal y Teresa Infante, el Presidente de Innobasque Pedro Luis Uriarte, el Director General, Txema Villate, el Director del Area de Innovación Social, Luis Mari Ullibarri y yo hemos tenido una comida de trabajo para preparar la reunión.

En total casi 5 horas de reunión que han empezado antes incluso de que nos sirvieran el primer plato y en las que, como dice Xabier Retegui, hemos «desbrozado» un poco más el terreno, o en expresión de Pedro Luis, hemos explorado un poco más este ámbito de la innovación social que tiene «proporciones oceánicas».

El i-Talde sobre conceptualización de la innovación social, en el que está Julen, ya ha empezado a trabajar y han tenido su primera reunión. Espero que nos empiecen a suministrar al menos material para leer y profundizar porque no parece que nadie tenga muy claro qué es esto. A mi personalmente me ha dado unas cuantas pistas el artículo que publicó Iñaki en Administraciones en Red.

Hemos hablado también de otras cosas y cómo no, ha salido el tema de los blogs y la red. Txema Villate ha comentado que están trabajando para darle un giro muy fuerte a la actual página web que es evidente que no está a la altura de las circunstancias. Como veo muy buena disposición y se que Julen anda también en esta salsa estoy seguro de que algo bueno saldrá. Ahora que no nos oye nadie, os tengo que confesar que me resulta muy divertido cada vez que sale el tema de los blogs, porque tengo la sensación de que a los blogueros no saben aún muy bien si aplaudirnos por nuestra actividad en la red o si encerrarnos por locos 🙂

El caso es que tras la reunión-comida, hemos tenido la reunión del Consejo, que ha durado casi dos horas y en la que se ha trasladado al conjunto de componentes de este equipo una cantidad enorme de información (había unas 70 personas, 30 de ellas -las he contado- sin corbata; bien es cierto que entre estas cuento a las 15 mujeres ya que ninguna llevaba corbata 🙂

Como ha comentado el propio Pedro Luis, el espacio físico de la reunión no era el adecuado y la participación ha brillado por su ausencia, convirtiéndose más en una conferencia que en una reunión. De todos modos al terminar he podido charlar con algunas personas, y todas ellas estaban deseando de empezar a participar y a aportar en los i-Talde.

Como os comentaba en un post anterior, me ha correspondido liderar el i-Talde sobre Gobernanza: participación y territorio. Estoy dándole una vuelta a la forma de llevar este tema y de abrirlo a la participación de todo el que quiera a través de la red y espero que la primera reunión formal sea a final de la primera quincena del mes. Entre tanto, hay algunas cuestiones en las que podéis ir participando ya mismo:

– Se está buscando a una persona que lidere la Comunidad de Innovadores. El perfíl es el de alguien con fuertes competencias en liderazgo de personas y equipos y con gran capacidad de movilización y de organización pues se va a encargar de poner en marcha a varios miles de personas. Si estáis interesados podéis dirigiros a innobasque@innobasque.com

– Estamos buscando también personas de reconocido prestigio internacional en los ámbitos de la ciencia, la tecnología, la innovación en general, para formar un Think Tank de contraste. No os cortéis y proponed nombres en los comentarios.

– Por último, en cada reunión del Consejo, se va a dejar espacio para presentar alguna iniciativa o proyecto que esté ya en marcha en el ámbito de la Innovación Social. Si conocéis alguno que pueda resultar interesante, no dudéis tampoco en apuntarlo en los comentarios.

El Automotive Intelligence Center y la Deusto Business School: dos iniciativas para la innovación real.

aic

Hoy he leído dos noticias en el diario El Correo que me han resultado de enorme interés:

Por un lado, la marcha del proyecto para la creación del Automotive Intelligence Center en Amorebieta y Ermua: una iniciativa publico-privada que pretende aunar esfuerzos en la búsqueda de nuevo valor añadido y de innovación en el sector de la automoción.

He estado buscando pero no he encontrado apenas ninguna referencia en la blogosfera a este proyecto y el contenido de su página web es bastante sencillo por lo que de momento no puedo daros más información que la que viene en la noticia.

Por otro lado, leo también en el Correo que la Universidad de Deusto (de la que soy ex-alumno) tiene previsto lanzar el próximo curso académico una escuela de negocios de máximo nivel, la Deusto Business School.

Me parece otra gran noticia y esta será sin duda otra pata fundamental en la consecución de ese gran objetivo de ser el referente de innovación en Europa; sin acceso a instituciones académicas de este tipo es muy difícil disponer de los mejores profesionales para la dirección y la gestión de las empresas.

El único «pero» que le pondría es el de que sea una inciativa exclusiva de una Universidad privada. Creo que sería mucho más enriquecedor un proyecto de colaboración entre las diversas universidades públicas y privadas que tenemos en Euskadi y si empresas que compiten en el mercado en otros sectores son capaces de ponerse de acuerdo para proyectos tan ambiciosos como el que hemos visto antes de la AIC, no entiendo porqué no pueden hacerlo también las Universidades.

En todo caso, bienvenido sea el proyecto y ójala tenga mucho éxito.

OFF TOPIC: buscando información de estos dos interesantísimos proyectos, me doy cuenta de lo poco que se utiliza la red y en concreto la blogosfera para difundir iniciativas de este tipo y me sorprende enormemente. De la AIC apenas hay 5 entradas básicamente centradas en los aspectos arquitectónicos del edificio y su web casi no tiene contenido, y de la DBS no hay web, tan sólo una pequeña referencia en la de la Universidad de Deusto y tres entradas en la blogosfera.

¿No os parece que estos proyectos son perfectos para una difusión a través de la blogosfera? ¿Entonces por qué no se utiliza este medio?