Bizigune se ha constituido como una nueva sociedad pública y en enero próximo empezará a funcionar independientemente de Visesa.
Tengo sentimientos contrapuestos ante esta decisión de la que además soy copartícipe activo: por un lado creo que sin duda es necesario para el desarrollo de todas las potencialidades de este programa y para atender al volumen de actividad que ya ha adquirido y al que va a tener en pocos años; y por otro lado tengo una sensación de pérdida, como si un hijo se me fuera de casa (aunque me siga trayendo la ropa sucia todos los fines de semana)… aún tengo muy vivo en la memoria cómo empezamos este programa, con tan sólo una idea y un convencimiento: que no todo estaba hecho en la movilización de vivienda vacía.
Recuerdo perfectamente algunas de las primeras impresiones, como la de aquel afamado notario bilbaino que nos apostó una cena a que no consegíamos ni 10 viviendas en un año (hoy tenemos 3.700) Creo que la participación en la creación y desarrollo de Bizigune será una de las cosas de las que más orgullosos nos vamos a sentir en el futuro todos los que hemos colaborado en este proyecto.
En fin no quiero dar la sensación de despedida o algo por el estilo porque no voy a estar muy lejos del proyecto ya que la nueva sociedad va a tener a Visesa como elemento de soporte en todas las cuestiones financieras, jurídicas, de recursos humanos, sistemas, procesos, etc, etc y porque formaré parte del Consejo de Administración de la nueva sociedad y aunque la dependencia directa del programa va a pasar al Director de Alokabide si algo tenemos de bueno es que somos un auténtico equipo y no es tan importante cual es la cabeza visible pues detras de cada decisión está el conjunto del equipo y aquí será exactamente igual.
Por cierto que de la rueda de prensa de ayer para informar de todo esto es divertidísimo ver las diferentes interpretaciones de los medios.
El Domingo pasado