No es por darmelas de adivino, ni mucho menos, pero el tiempo nos va dando la razón en algunas hipótesis y suposiciones que habiamos planteado hace unas semanas:
El precio de la vivienda se desacelera en toda España, y en Euskadi esto se nota de forma muy clara: en el último trimestre la vivienda libre nueva subió en Gipuzkoa un 4.9%, en Bizkaia un 2.1% y en Alava bajó (sí, sí, bajó) un 2.1%. En todo el Estado, hubo otras 11 provincias en las que los precios cayeron significativamente.
Aún habrá quien no quiera verlo, pero aquí ya lo vaticinábamos hace unas cuantas semanas: los precios se van a moderar y van a iniciar una tendencia a la baja, aunque no es previsible un estallido de precios. Quienes pensaban y mantenían que los precios de la vivienda nunca bajaban, supongo que ahora dirán que las cifras no son reales, porque otra argumentación ya no les queda.
Por lo que podemos leer estos días en la prensa, la corrupción ligada al urbanismo en la Comunidad de Madrid es un problema de los serios. Desde la dimisión del Director General de Urbanismo hasta las grabaciones de Tres Cantos
(auténticamente espeluznante la «filosofía» del derecho al trinque que se trasluce), pasando por los ex alcaldes de Cienpozuelos y sus millonarias comisiones, parece que el tumor se ha extendido mucho más de lo que creemos.
Hace unas semanas tras una visita a Madrid donde pude charlar con algunos promotores locales, ya os decía que mi impresión era que la extensión de la corrupción urbanística era realmente preocupante. Para entender ese fenómeno, los últimos post de mi colega Fernando en su blog Arkimia, son de lectura obligada.
El ciclo está cambiando, y los síntomas son más que evidentes, salvo para el que no quiera verlo.
(La foto es de Velo_city)