Mi análisis de Irekia

Esta semana se ha presentado la plataforma Irekia con la que el Gobierno Vasco quiere fomentar la participación ciudadana, la transparencia de su gestión y la apertura de la información pública.

Siempre he sido defensor de la utilización pública de las herramientas que ofrece la web 2.0, especialmente si se hace con sinceridad y honestidad, lo que implica necesariamente aplicar los valores que sustentan esas herramientas (tomando los del modelo OJO de Alorza: prosumo, inteligencia colectiva, beta perpetua, simplicidad de uso, long tail, copyleft…) también a la actividad 1.0

Por poner un ejemplo gráfico, sencillo y totalmente ficticio que yo sepa: no sería coherente utilizar un blog o similar para que quien quiera pueda comentar una rueda de prensa en la que no se han permitido preguntas de los periodistas asistentes.

Digo todo esto porque soy de los que piensa que la web 2.0 es tan sólo un conjunto de herramientas que puede facilitar la participación, la transparencia, etc, pero que hay muchisimas otras a las que no puede ni debe sustituir. No se puede decir que con instrumentos de este tipo ya está cubierta toda la participación de la ciudadanía.

Por el contrario, la apuesta por este camino debe ser un paso más dentro de todo un conjunto de acciones encaminadas a devolver a la ciudadanía la posibilidad y la ilusión por participar en los asuntos de la comunidad, por mojarse y decidir, en definitiva por desarrollarse plenamente como ciudadanos libres, críticos y proactivos.

Dicho todo esto, aplaudo la iniciativa del Gobierno Vasco con la puesta en marcha de Irekia ya que es un paso en la buena dirección, un paso audaz porque avanzan por un camino poco explorado y se perderán muchas veces, se equivocarán, meterán la pata y habrá quién esté presto a saltar sobre la yugular al olor de la presa fácil, pero como dice mi amigo Roberto, y como se asume de manera general cuando hablamos de innovación, quién innova debe tener el derecho a equivocarse, a errar y a rectificar, porque sólo si damos oportunidades al error habrá alguién dispuesto a arriesgarse a explorar nuevos caminos.

Entrando en materia y con el único ánimo de colaborar en esa “beta permanente” de la que hablábamos antes, os cuento lo que me está pareciendo Irekia, después de varios días de uso:

– La página de inicio tiene dos partes diferenciadas, una azul que es la que corresponde propiamente a Irekia y otra rosada que corresponde a la Comunidad de Innovadores de Innobasque. Esto está generando mucha confusión (yo mismo no me he aclarado hasta pasados varios días) pues parece que es todo lo mismo pero no, son dos ámbitos que tienen dinámicas diferentes.

– En lo que es propiamente Irekia, encontramos varias pestañas en las que podemos acceder a noticias difundidas por el Gobierno con su correspondiente documentación audiovisual. Estas noticias se pueden comentar como si de un blog se tratase, y en los pocos días que lleva funcionando ya ha servido para que se saque alguna pata que se había metido. En principio esto no tiene mucha novedad, la posibilidad de comentar noticias está hoy hiperextendida por toda la red y si el Gobierno quiere saber la opinión de la gente sobre lo que hace o dice tiene mil y un medios, blogs, foros, etc a los que escuchar sin necesidad de abrir su propio canal, pero tampoco está de más.

– Además de las noticias, tenemos otra pestaña con una agenda de eventos en la que podemos conocer qué actos celebran los distintos Departamentos del Gobierno (ruedas de prensa, inauguraciones, etc) Podemos obtener información del acto, quién asistirá del Gobierno, su localización en Googlemaps y poco más. Tampoco podemos decir que esto sea demasiado novedoso, la verdad.

– Disponemos también de otra pestaña denominada multimedia, donde encontramos material audiovisual con iniciativas del Gobierno, ruedas de prensa, etc. Todos ellos comentables. De nuevo estamos ante una herramienta poco novedosa y que no aporta demasiado a la participación ciudadana; en todo caso será útil para el Gobierno a la hora de trasladar sus iniciativas directamente sin pasar por los medios.

– Por último tenemos la pestaña de redes y blogs, donde podemos acceder a las cuentas de Twitter y Facebook de los Departamentos que las tienen, a 6 blogs del Gobierno y a lo que en Twitter se está comentando sobre Irekia. De nuevo es algo que está bien, pero no añade prácticamente nada a lo que ya teníamos, simplemente que ahora está todo agregado en un mismo sitio.

Y en lo que es propiamente Irekia, no hay nada más… Sí, yo también estoy sorprendido y he buscado y rebuscado, he mirado en el mapa del web a ver si es mi torpeza la que me estaba impidiendo ver el resto, pero es que no hay más que esto: un montón de información, especialmente notas de prensa, videos, etc, que se puede comentar y acceso a los blogs, twitter y facebook de los distintos Departamentos.

En la página principal de Irekia tenemos también un apartado que corresponde a la Comunidad de Innovadores de Innobasque, que según parece es el ámbito al que se ha derivado lo que entendemos todos por participación ciudadana, la capacidad de opinar e incluso decidir sobre las propuestas del Gobierno, y la posibilidad de plantear iniciativas que sean debatidas y tenidas en consideración por dicho Gobierno.

Esto es un tanto sorprendente, el hecho de que el ámbito más propio de la participación ciudadana en la actividad del Gobierno esté en Innobasque, que no olvidemos, es una asociación privada.

En todo caso, en este apartado de la Comunidad Vasca de Innovadores (detalle menor, pero a estas alturas seguir con problemas de género en el lenguaje en iniciativas de este tipo es también sorprendente) tenemos las herramientas que a mi juicio son más interesantes:

– Cada persona dispone de su propio perfil en la Comunidad (aquí el mío), con su foto, su actividad, sus eventos, videos, documentación, etc, etc, y la posibilidad de hacerse “amigo” de otros miembros de la comunidad. Todo muy parecido a redes sociales tipo Facebook o LinkedIn.

– Se pueden crear Grupos, sobre temas específicos y de hecho el Gobierno tiene un grupo llamado también Irekia donde se supone que va a ir presentando sus iniciativas para que sean debatidas por la comunidad y se reciban las aportaciones oportunas. Sin duda yo estoy dentro del colectivo de usuarios avanzados de redes sociales y demás herramientas de la web 2.0 y me ha costado tres días darme cuenta de cómo está montando el sistema, lo cual no es muy compatible con uno de los principios básicos que comentábamos al principio de la simplicidad de uso.

– En el Grupo Irekia de la Comunidad Vasca de Innovadores, podemos encontrar hasta la fecha tres iniciativas sometidas a debate (sobre la Ley del Tabaco, sobre la propia Irekia y sobre el Open Data). Cada una de estas iniciativas tiene a su vez un grupo, dentro del cual hay subgrupos donde se puede debatir, documentación, propuestas de normativa, etc. Ya se que esto no lleva ni una semana en marcha pero el hecho de que de más de 600 miembros que tiene la Comunidad de Innovadores, este grupo de debate sobre la Ley del Tabaco sólo tenga 5 miembros y ni un sólo comentario de ningún tipo me parece que es sintomático de lo enrevesado del sistema.

– Además de lo anterior, dentro del Grupo de Irekia se pueden plantear propuestas de mejora de la propia herramienta Irekia: se pueden ir dejando comentarios en una página habilitada al efecto y cada comentario se puede “votar”. Ahora mismo hay media docena de propuestas, pero cuando haya 50 no veo cómo se va a manejar esto, cómo se le contesta a la gente que ha hecho sus propuestas si se están debatiendo, si se van a estimar o no y por qué… en fin la intención parece buena, pero los medios no acompañan.

– Por último, cualquiera puede lanzar ideas o retos que otros miembros de la comunidad pueden votar y comentar, pero a partir de ahí, qué? Yo por ejemplo he lanzado una idea; la gente la está votando, la está comentando… ¿y? No se muy bien a quién he lanzado la idea, si al Gobierno, si a la Comunidad de Innovadores; no se si alguien la va a atender o no, si alguien la va a contestar o no, aunque sea para decir que no le gusta y que de eso nada.

– Además de esto, la Comunidad de Innovadores tiene otras herramientas específicas del ambito de la innovación (trabajo 2.0, innovapedia, etc) que no vienen al caso.

Resumiendo (sí, ya se que ya iba siendo hora) la idea me parece buena y creo que es un camino por el que hay que seguir avanzando; la herramienta es muy compleja, tiene mucho Twitter y mucho Facebook y cada noticia se puede enviar a veinte redes sociales, pero para la participación real, para poder interactuar de verdad con el Gobierno hay poco o ningún espacio por el momento: cuando se lanzan ideas, propuestas o debates, es imprescindible saber si hay alguien al otro lado, quién es y qué va a hacer con esas ideas, propuestas y debates. Yo esto es lo que creo que debiera corregirse de manera más urgente e inmediata, empezando por separar lo que es la Comunidad Vasca de Innovadores con lo que es la participación y el debate con el Gobierno Vasco, que son cosas bien distintas y al mezclarlas solo se consigue confusión.

El cierre de Egunkaria y el cierre de webs

Libre! Apoyo a Egunkaria

Ahora que la indignación corre por la red a cuenta de la posibilidad de cierre de webs planteada por el Gobierno de Zapatero, indignación a la que me uno y que ya comenté anteriormente en este blog, no puedo dejar de acordarme de un caso terrible de atentado contra la libertad de expresión ocurrido hace ya 7 años y que aún no se ha resuelto judicialmente.

Me refiero al cierre del periódico Egunkaría que tras producirse en febrero de 2003 de manera preventiva y provisional por orden de un juez de la Audiencia Nacional (curiosamente la misma que se encargará del cierre de webs), siete años después y con 5 denuncias de torturas, el encarcelamiento durante meses de reconocidas figuras de la cultura vasca, y la petición de archivo por parte de la fiscalía, el caso aún no se ha resuelto, aunque ya poco importa porque Egunkaía ya nunca podrá volver a editarse ni se podrá repararar el daño físico y moral inflingido a los encausados, a los trabajadores, a los lectores…

Si algo parecido hubiera sucedido con una página web el incendio de la red hubiera sido de proporciones bíblicas… pero ante un periodico en euskera y unos vascos acusados de colaborar con ETA, muchos han pensado que mejor no mojarse que cuando el río suena… Es curioso que aquella enorme inmoralidad que se cometía con los asesinados por ETA en los años 70 y 80 cuando mucha gente pensaba “si le han matado seguro que algo habrá hecho”, ahora se da justo en el sentido contrario y en el fondo mucha gente piensa, “si cerraron Egunkaria, si les detuvieron, si les torturaron, si les encarcelaron, seguro que algo habrán hecho…”

Espero que finalmente el juicio finiquite este tema y el nombre de Egunkaria y sus directivos, trabajadores y lectores quede limpio por fin, aunque el inmenso daño padecido ya no tenga reparación posible.