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Pablo Aretxabala (www.linkedin.com/in/pabloaretxabala)

Ser funcionario o ser emprendedor, ¿he aquí la cuestión?

A raíz de un post de Jose del Moral en CyberEuskadi, se plantea un interesante debate al que me apetece mucho aportar mi punto de vista.

Dice Jose que se prevé que a la próxima convocatoria de Osakidetza (el servicio vasco de salud) se presenten unas 80.000 personas (el 4% de la población) para 2.500 plazas y que eso le parece una auténtica ruina para el país por lo que propone algunas medidas entre las que destaca la de desincentivar el ansia funcionarial de la gente, reduciendo significativamente las buenas condiciones laborales de este colectivo.

Coincido con Jose en que tenemos un problema, pero discrepo radicalmente de las soluciones que propone.

Hace ya mucho, en los inicios de este blog, que expresé mi opinión sobre los funcionarios, y a fecha de hoy la sigo manteniendo.

Ciertamente una sociedad no puede mantenerse si todo el mundo es funcionario, y efectivamente, hoy en nuestra sociedad hay decenas de miles de personas que consideran esta opción como la primera y mejor salida profesional que tienen.

¿Por qué?

A mi juicio estamos viviendo un cambio de valores importantísimo en nuestra sociedad y no estamos siendo capaces de adaptarnos convenientemente: hoy, para muchas personas, el trabajo, la carrera profesional, no es el centro de su vida, no es su espacio primordial de realización personal, no es su nexo social y comunitario esencial… es un medio, una forma de conseguir dinero y tiempo para hacer y para vivir otras cosas.

Oigo a muchas personas decir que claro, que esto es así porque los jóvenes de hoy en día lo tienen todo hecho, no tienen que luchar por salir adelante como sus padres y que viven totalmente acomodados… seguramente haya un punto de razón, pero ¿qué hay de bueno en trabajar 16 horas al día en tres empleos durante 30 años para poder sacar a tu familia adelante? ¿quién en su sano juicio desea eso para sus hijos? Afortunadamente hoy, en general, vivimos razonablemente bien, no tenemos que luchar por «sobrevivir» y en consecuencia nos importan mucho más otras cuestiones.

Y la empresa no acaba de entender esto y sigue haciendo lo mismo que ha hecho siempre: tratar de «comprar» (en el término más peyorativo) la voluntad de las personas simplemente con dinero.

Y mientras socialmente se afianzan valores como la transparencia, la participación social, la democracia, la ecología, la solidaridad, el acceso libre y universal a la información, la creación colaborativa, el reconocimiento de la comunidad como recompensa, etc, etc, la empresa sigue ofreciendo el mismo modelo de organización militar, sectaria, oscurantista, paternalista y obtusa, aderezada con remuneraciones por objetivos, y otras memeces que ya no interesan a nadie.

Un país de funcionarios en inviable, pero la solución no pasa por igualar a peor a todo el mundo, sino por adaptarse a lo que las personas están demandando y para ello las estructuras de la empresa tradicional son un enorme lastre. Tenemos que diseñar nuevas organizaciones, nuevos proyectos en los que se combine la confianza y la seguridad con la audacia y la pasión, donde sea compatible el desarrollo personal con el proyecto común, donde la vida profesional se integre de forma natural junto al resto de nuestra vida, de nuestros intereses y pasiones, donde no tengamos que dajar nuestros valores personales a un lado sino que estos formen parte esencial del proyecto… y para ello quizá sea necesario empezar por deshacerse del mismo concepto de empresa como la entendemos hasta hoy, pero esto ya es otra historia…

Susan George propone medidas concretas y posibles para un cambio de modelo económico

Son sólo 5 minutos de un interesantísimo video en el que Susan George lanza unas cuantas propuestas reales, posibles y eficaces para un cambio de modelo financiero a nivel planetario.

Negroponte en Bilbao

Ayer estuve en la conferencia que ofreció Nicholas Negroponte (que apropiado el post anterior, verdad? 🙂 con motivo de la inauguración de la Semana de la Ciencia.

Mikel Aguirregabiria lo cuenta con pelos y señales en su blog y también hay crónicas interesantes en el blog de Isabel, en el de Josu y en el de Eneko

Yo me quedo con una idea colateral de su exposición pero que está dando vueltas en mi cabeza intentando asentarse:

Decía Negroponte que en la fundación OLPC tenían a los mejores profesionales, precisamente porque no les pagaban por su trabajo. Comentaba sus temores cuando empezaron a poner los primeros anuncios para reclutar personas para la fundación e indicaban que el sueldo sería de 0$. Contra todo pronóstico grandes profesionales de las distintas especialidades solicitadas acudieron a la llamada.

No se exactamente por qué, pero en mi cabeza inmediatamente se ligó esta idea con lo que pasa en las organizaciones políticas y no dejo de preguntarme: ¿Sería esto aplicable a la política? ¿Sería posible un partido político sin personas que cobraran de él, sólo con personas voluntarias? ¿Ese partido sería mejor o peor que los que conocemos? ¿Atraería a otro perfil de personas?

Tentado estoy de intentar comprobarlo…

No nos damos ni cuenta

  • Dinero negro.
  • Magia negra.
  • Merienda de negros.
  • Negro futuro.
  • Estoy negro!!!
  • Lo ha escrito, pintado, etc un negro.
  • Cine negro.
  • Tener la negra.
  • Punto negro.
  • Historia negra.
  • Garbanzo negro.

¿Racistas nosotros? Para nada!!!

Comentarios en tu blog: una oportunidad y un problema.

Enrique Dans ha tomado la decisión de utilizar la moderación previa en los comentarios de su blog y ya ha avisado que borrará todo aquello que le disguste, no por disentir de sus opiniones, sino por ser insultante, ofensivo, maledicente, desagradable, etc.

Martin Varsasky, sin especificar ninguna medida concreta, pero ha incluido un post en el que deja muy claro a quien quiere como comentarista y a quién no, y que no tendrá ningún reparo en «invitar» a estos últimos a abandonar su blog.

Microsiervos ya hace casi tres años que decidió cerrar sus comentarios por motivos similares a los que plantea ahora Enrique Dans.

¿Estamos ante el fin del ideal de la libertad de expresión en los blogs?

Yo creo que no, creo que es una etapa lógica y necesaria para acabar con los excesos de una minoría que, amparándose en la libertad de opinión, se dedican a tocar las narices sin más objetivo que el de provocar y molestar.

Hay blogs que son un diario personal, otros que son informativos, otros que son para sacar pasta… y hay unos cuantos que son para conversar, para charlar, para comentar con la cuadrilla, con los amigos y conocidos.

Yo creo que hoy la conversación en los blogs, en especial en los grandes como el de Enrique Dans, es totalmente irreal. Es una conversación que nunca jamas tendría lugar entre personas reales y que sólo se produce por las características concretas de los blogs. Y para mi eso no es ninguna ventaja ni ninguna característica a preservar, sino todo lo contario.

Yo creo que los blogs deben evolucionar para conseguir que las conversaciones sean lo más reales, lo más pesonales que sea posible y eso pasa en primer lugar por erradicar el «ruido», por acabar con esas conversaciones absurdas que nunca tendrían lugar en la vida real: ¿os imagináis charlando animádamente con otras personas y que llega alguien y empieza a meterse con ellas, a molestar, a fastidiar, ya no digo a insultar, sino a «tocar las narices»? Evidentemente a esa persona no se le permitiría nunca ese comportamiento y menos se le dejaría volver a repetirlo.

En los blogs, especialmente en los más visitados, se consiente todo, actitudes y comportamientos que no se permitirían nunca en una conversación real y eso es precisamente lo que puede acabar matando a los blogs y no al contrario.

Por eso la medida que ha tomado Enrique Dans me parece de sentido común y un absoluto acierto. Es también una decisión valiente porque habrá quién le tache de censor, de no creer en lo 2.0, etc, etc. Nada más lejos de la realidad. Unicamente pienso que le va a resultar fráncamente dificil hacer esa moderación con el volumen de comentarios que tiene cada día, pero esto ya es una cuestión operativa que sin duda sabrá cómo resolver.

En fin, mi enhorabuena para Enrique y ójala más blogueros y blogueras decidan tomar medidas (las que consideren más adecuadas) para acabar con las «falsas conversaciones» y así logremos que las «conversaciones reales» se adueñen definitivamente de la blogosfera.

Por cierto que una cuestión que aún no está bien resuelta es la de cómo hacer un seguimiento eficiente de las conversaciones que tenemos en otros blogs diferentes al nuestro, cómo seguimos los comentarios que vamos dejando por ahí.

Buscando por ahí, he encontrado una solución perfecta en el blog de Himliano (enlace arreglado) que yo ya estoy aplicando.

Koldo Saratxaga en El Correo

Os dejo algunas «perlas» de la entrevista que le hicieron a Koldo Saratxaga el otro día en El Correo y que podéis leer completa aquí y aquí.

«El problema está en que nos han dicho: ‘tú, hijo, no hables mucho’ o ‘en boca cerrada, no entran moscas’ o ‘tú contesta sólo a lo que te pregunten’. ¡Cambiemos esa cultura! Hay que decir lo que sentimos, no lo que interesa decir. Hay que crear organizaciones sin miedos y sin temores. De las ideas surge el futuro y la creatividad»

«La transparencia deriva en la confianza. Si no conoces, poco puedes aportar. Con el poder concentrado, surge el miedo. El gran error es no enganchar con el proyecto. Hay que ser generosos, y cuidar y mimar a las personas. Hay que dar libertades, esas cosas, en fin, que no se hacen. No vale decir: ‘Ahora, como tengo crisis, voy a crear equipos’. ¿Tú vas a crear equipos, confianza? ¿Tú, que cuando vienen cuatro días malos lo primero que has hecho es empezar a echar gente a la calle?’ Antes de eso hay que hacer piña y músculo. Lo fundamental es la visión de futuro»

Y en esas estamos…

El liderazgo ni se hereda ni se aprende.

regalo

Efectivamente, a mi juicio, el liderazgo ni se hereda genéticamente ni se aprende en las escuelas de negocios; las personas líderes ni nacen ni se hacen ya que el liderazgo no es una cualidad que una persona puede obtener por si misma sino una capacidad que otras personas le conceden, le dan, le entregan, le otorgan.

Esta es la tesis fundamental que intentaré defender y argumentar en mi exposición en la jornada sobre «Retos de la Administración Pública» que ha organizado el grupo Q-EPEA y el IVAP con motivo de la Semana Europea de la Calidad el próximo 19 de noviembre en el Museo Marítimo de Bilbao y a la que han tenido la amabilidad de invitarme como ponente.

A mi juicio, los conocimientos, las experiencias, las características personales, las habilidades o las vivencias, son elementos todos ellos que las personas «poseemos» bien porque hemos nacido con ellos o bien porque los hemos adquirido con el tiempo, y los tenemos independientemente de lo que haga el resto del mundo.

Por ejemplo, la formación que he adquirido en mi licenciatura en derecho o en mi MBA las tengo y son «mias» por mi mismo. No hace falta que nadie me diga cuanto se o dejo de saber sobre derecho o sobre gestión de empresas porque mis conocimientos los puedo desplegar y desarrollar independientemente del resto del mundo.

Sin embargo, el auténtico liderazgo supone necesariamente la concesión por parte de otras personas de la capacidad de moverlas voluntaria y entusiastamente hacia la consecución de un determinado objetivo; y las personas sólo nos movilizamos en pos de una meta por miedo o temor a las consecuencias de no hacerlo o por propio convencimiento, por puro deseo personal de hacerlo.

En el primer caso no estamos ante un liderazgo, sino ante «el poder», ante lo que los romanos llamaban «potestas«, que nada tiene que ver con la «auctoritas«. En cualquier organización, ya sea una empresa, una administración o una asociación, hay personas que logran que otras hagan cosas porque tienen el poder y la fuerza para lograrlo; en cambio hay otras personas que consiguen movilizar sin poder, simplemente por su liderazgo, su «autoridad moral», su capacidad que conseguir que otras personas le otorguen el poder sobre ellas.

Tener clara esta cuestión me parece de suma importancia, especialmente en la Administración Pública; muchas veces he oído quejarse amargamente a personas que tenían que liderar a otras en el ámbito de la administración de que no conseguían hacerlo porque no tenían las mismas armas que la empresa privada, refiriendose con ello a la posibilidad de sanciones, remociones e incluso despidos.

El problema de estas personas es que no aspiran a ser líderes sino únicamente a ser tiranos, pero carecen (afortunadamente) de la fuerza para colocarse en esa posición así como también (en este caso por desgracia) de la clarividencia para comprender que no hay nada más poderoso en una organización que las personas cuando se suman voluntaria y entusiastamente a la consecución de un objetivo.

Para ir calentando motores y tratando de que la «pre-conferencia» sea tan provechosa como el propio momento de la charla, os lanzo algunas cuestiones para la reflexión, además de que podéis (y debéis) rebatir y contraargumentar todo lo planteado hasta la fecha:

  • Pensando en personas a las que veis ahora o habéis visto en algún momento de vuestra vida como líderes, ¿qué características tenían esas personas para que las consideraseis como tales?
  • ¿Cómo os hacen u os han hecho sentir esas personas al trabajar o al interactuar con ellas?
  • Por el contrario, ¿qué hace que otras personas con las que os relacionáis y que tiene «poder» real y efectivo sobre vosotros sin embargo carezcan de ese liderazgo?

Espero vuestras aportaciones para seguir la conversación.

Se confirmaron mis pronósticos.

obama

Efectivamente, tal y como predije hace unos cuantos días, Cynthia McKinney del Green Party no ha logrado alcanzar la Casa Blanca en las elecciones norteamericanas.

Vale, vale, es verdad también que me equivoqué en el pequeño detalle de quién sería el ganador entre McCain y Obama, pero esta es una cuestión menor comparada con el gran acierto anterior; y tengo que decir humildemente que no es la primera vez que tengo esta perspicacia innata para vaticinar resultados electorales 😉

Bueno, ahora en serio, estoy realmente contento por el espléndido triunfo de Obama por un buen puñado de motivos:

  • En primer lugar porque se ha producido con la más alta participación desde 1908 lo que significa una espléndida noticia en estos tiempos de evidente descrédito de la política.
  • En segundo lugar porque, aunque Obama no es tan «rojo» como a mi me gustaría (no hay más que ver su opinión sobre la pena de muerte o la tenencia de armas, por ejemplo) pero frente al ultraderechista de Bush, el cambio va a ser realmente importante.
  • En tercer lugar, me reconcilia con todo un país que hayan tenido la audacia de elegir a un presidente afroamericano. Después de elegir por dos veces a alguien como Bush, este cambio me parece espectacular y me hace pensar que realmente hay valores en la sociedad norteamericana de los que tenemos mucho que aprender.

En los tiempos que corren y tras los ocho nefastos años de la era Bush, un poco de esperanza nos viene fenomenal, sin duda.

(La foto es de basile12)

¿Son inevitables los despidos en época de crisis? Definitivamente no.

Personas, Innovación, son los mantras de que se repiten día tras día en la mayoría de las organizaciones: “Las personas son el principal activo de nuestra empresa”, “La innovación es una labor de toda la organización”, son frases que se oyen a cada paso y que están impresas con letras doradas en todos los Planes, Misiones, Visiones, Valores, etc, etc.

Por eso, cuando llegan los momentos duros y difíciles, cuando a las empresas les asalta la incertidumbre del futuro y toca tomar medidas para resituarse de cara al largo plazo, cuando hay que sacar lo mejor de la organización para sobrevivir, lo que todas hacen de inmediato es… despedir a todas las personas que sea posible!!!

Luego tú, empresario, directivo, te sorprendes y te quejas amargamente de que “tu gente”, en especial la “gente joven” no se compromete con el proyecto empresarial, no comparte los valores ni los interioriza, no tiene capacidad de esforzarse ni de apechugar cuando vienen mal dadas.

Pues claro que no, porque la “gente” de tu empresa no se cree nada de lo que pones en los papeles, se cree únicamente lo que ve que haces, y lo que ve es que tu eres el primero que no cree en esos valores, que eres el primero que no innova, que eres el primero que ante las dificultades no se esfuerza sino que echas mano del camino fácil y sencillo (a la puta calle, gentuza!, que diría el jefe de Camera Café), que eres el primero que no tiene el más mínimo compromiso con las personas que trabajan en tu empresa, que eres el primero que detrás de cada personas sólo ves un coste que hay que recortar… ¿qué esperas que hagan ellas a cambio?

“¿Y qué quieres que haga si no hay trabajo, que le mande el sueldo a la gente a casa por no hacer nada?” Pues no lo sé, quizá, ¿lo has considerado siquiera? ¿Has contemplado mínimamente alguna otra opción además del despido? Me juego una mano a que no.

Me juego una mano a que no has considerado ninguna de todas estas posibilidades que podrías manejar:

Podrías empezar por aceptar tu y hacer asumir a los dueños o accionistas de la empresa que vienen tiempos difíciles y que habrá que aguantar pérdidas en los próximos 2 o 3 años pero que en este tiempo la empresa saldrá fortalecida y podrá en los siguientes años recuperar con creces esas pérdidas. Además, no hay debes olvidar que en estos últimos años seguramente os ha ido fenomenal y habéis ganado mucho dinero y era evidente que no siempre iba a ser así. Eso es una empresa, unas veces se gana y otras se pierde, el que sólo quiera ganar que compre Letras del Tesoro.

Podrías seguir por marcarte que tu principal prioridad como máximo directivo de la empresa es poner a salvo y garantizar a toda costa el mayor activo de la empresa: las personas que en ella trabajan, sin las cuales no hay futuro a medio y largo plazo. Esto además está totalmente en línea con la Responsabilidad Corporativa de la que seguro has venido haciendo gala en años anteriores.

Podrías a continuación reunir a todas las personas de la empresa y contarles la verdad de lo que está pasando: que la crisis es descomunal, que no hay trabajo y que no se sabe cuando se remontará, pero que la empresa tiene como principal objetivo garantizar la permanencia de todas las personas en la organización y adoptar las medidas necesarias para salir reforzados. Es el momento de anunciar que la empresa tendrá pérdidas en los próximos años y que los dueños y accionistas lo asumen y van a apechugar con ello. La empresa no saldrá adelante si no es con el compromiso total y firme de todas las personas que ahora la forman y por lo tanto podrías perdir a todo el mundo corresponsabilidad y asumir la situación de excepcionalidad.

Seguramente uno de los principales problemas que tendrás es que la crisis te ha dejado sin pedidos y no tienes trabajo suficiente para ocupar a todo el mundo: es terrible, pero también una oportunidad para poner a un montón de personas a hacer cosas que hasta ese momento no habías podido; en lugar de enviar a las personas a su casa, podrías aprovecha que tienen las manos más libres para que puedan utilizar a tope su cerebro:

– Formación: dentro de tu organización hay mucho conocimiento, es el momento ideal para que se comparta y se transmita internamente. No tiene coste y a medio plazo puede ser un valor diferencial.

– Polivalencia: aprovecha para formar y que más personas hagan cosas diferentes de las que hacen habitualmente, incluso cosas muy diferentes, de manera que consigas que tu organización sea más flexible y más adaptable. No sólo se beneficiará la empresa, sino también las personas, que mejorarán su empleabilidad notablemente.

– Innovación: dale a las personas la oportunidad de pensar, de dedicar tiempo a buscar mejoras reales, nuevas oportunidades de negocio, nuevos productos; “el hambre agudiza el ingenio” dice el refranero popular y es cierto; cuando las cosas van bien es muy difícil involucrar a las personas en buscar innovaciones (“si funciona ni lo toques”), pero cuando las supervivencia de todos está en juego verás cómo hay un auténtico caudal de imaginación enfocada. Crea equipos, dales medios, potencia a tope la generación de ideas.

– Salir a la calle: en momentos difíciles es la ocasión de estar con todas las energías puestas en conseguir más trabajo de más clientes. Aprovecha a las personas que tienes para multiplicar tu presencia en el mercado. Esto mejorará la polivalencia, incrementará la confianza de tus clientes y te pondrá en una situación fantástica de cara al futuro.

– Reorganizar internamente: elimina trabajos que no añaden valor como los de control, papeleo, burocracia, etc y reorganiza para potenciar las areas y los equipos que sí te aportan valor, especialmente los que están en contacto directo con el mercado.

– Mejorar los medios productivos: aprovecha para hacer mantenimientos, para introducir mejoras técnicas, para probar nuevos materiales, utillajes, etc, para reorganizar el almacén, el archivo o para incorporar nuevas metodologías de trabajo; en definitiva pon todo en orden, haz todo aquello que nunca pudiste hacer por falta de tiempo, y esto te pondrá en situación inmejorable de cara al futuro.

– Mejora tu servicio al cliente: si hay menos trabajo quizá puedas hacer lo que tengas en mucho menos tiempo y eso puede ser un factor diferencial para obtener más pedidos. Céntrate en el servicio, en dar los mejores plazos de la competencia, en hacer el mejor seguimiento al cliente.

Estas son sólo algunas de las decenas de ideas que se pueden pensar en función de cada realidad concreta, pero en el fondo subyace una misma línea argumental: imagina que te empieza a doler una pierna, y que el dolor es muy fuerte y no sabes de donde viene, ¿acaso lo primero que haces es cortarte la pierna y arreglado el problema?

Muy al contrario, intentas de todo, con todo tipo de tratamientos, medicinas, etc, etc para mejorar, incluso aunque en el corto plazo te supongan problemas importantes, y sólo aceptarías cortar la pierna si estuviese en riesgo tu propia vida.

Pues esto es lo mismo: antes de tomar la decisión de despedir a parte de las personas de la empresa hay que intentar absolutamente de todo, incluso asumiendo pérdidas y lo que sea, y sólo cuando sea inevitable por riesgo flagrante de desaparición de la empresa se debe asumir esa decisión.

Predicciones para la crisis.

No es la primera ni será la última vez que os recomiende que leais el blog de Marc Vidal, muy especialmente en estos tiempos tan inciertos.

Marc no se anda por las ramas y se moja con todas las consecuencias y asumiendo toda la responsabilidad de lo que escribe.

Y lo que vaticina pone los pelos de punta:

– Cuatro millones de parados en 2009… sí, habéis leído bien, 4.000.000 de personas sin un salario que llevar a casa.

– Recesión real de la economía; nada de desaceleraciones ni recesiones técnicas.

– Tensión social insostenible en la segunda mitad del 2009.

– Elecciones Generales anticipadas en marzo de 2010 a más tardar.

– Por el camino países en quiebra, pero países de los grandes, no sólo tipo Islandia, Ucrania o Rumanía.

Llevo bastante tiempo leyendo a Marc y lamento deciros que sus predicciones suelen ser muy acertadas y que no escribe por escribir así que sólo me queda recordaros, por si os sirven de algo, los consejos para afrontar de la mejor manera posible esta debacle que se nos está viniendo encima.