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Propuestas para mejorar la Democracia (2)

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Hace 10 años escribí en este blog un artículo titulado “Propuestas para mejorar la Democracia” que sorprendentemente es el más visitado de todo el blog aún hoy en día.

Pasado todo este tiempo, ninguna de aquellas medidas que proponía se han puesto en práctica. Diez años después varios de aquellos temas son aún hoy tema de debate y contenido de posibles acuerdos de gobierno, pero siguen sin aplicarse.

En todo caso, visto que es un tema que despierta mucho interés, voy a actualizar el artículo con nuevas propuestas que imagino que dentro de 10 años tampoco estarán aplicadas, pero bueno, por soñar que no sea.

Transparencia: elemento fundamental del sistema político. Cualquier medida encaminada a eliminar zonas oscuras en las instituciones es buena de partida. A la inversa exactamente igual. Para mí lo ideal sería que las bases de datos de la administración fuesen públicas, y fuera la sociedad civil a través de sus asociaciones, empresas, particulares, etc, quienes hicieramos el trabajo de bucear en los datos, crear programas y apps de seguimiento y control, etc, etc. En esto hay gente como @alorza que tiene las ideas mucho más claras y concretas.

Descentralización: las instituciones que mejor funcionan, que están mejor valoradas y en las que hay más participación, son las que están más cerca de la ciudadanía siempre y cuando tengan un campo real de actuación y de gestión. Por eso, cuanto más se descentralice y se distribuyan las instituciones y su gestión, mucho mejor.

Participación: unido a las dos anteriores, facilitar la participación ciudadana, no solo a la hora de votar, si no a la hora de plantear los debates, las decisiones, etc. Utilizar con mucha más frecuencia la herramienta de la consulta popular, en sus diversas fórmulas, los presupuestos participativos, las tomas de decisiones participadas, la integración de los agentes sociales y civiles, etc. También es participación fortalecer los movimientos sociales y los movimientos civiles, dejandoles espacio de actuación y favoreciendo su desarrollo.

 

 

Podemos e Iglesias como la IU y el Anguita de hace 20 años, pero mucho mejor

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Hace 20 años algunos jóvenes entre los q tengo la suerte de encontrarme, vivimos un proceso político realmente ilusionante y transformador: Izquierda Unida, liderada por Julio Anguita, obtenía 9 diputados en Europa y 21 en el Congreso ante un PSOE hundido al q parecía fácil hacerle el famoso “sorpasso”

En aquellos años Julio Anguita era de lejos el político más valorado por la ciudadanía, su discurso contundente, claro y vehemente seducía como el de ningún otro. La gente iba a sus mítines porque le entusiasmaba, no hacia falta llenarlos con figurantes,

Muchísima gente q no procedíamos de la izquierda clásica vimos en IU el espacio de participación política que queríamos, un espacio abierto, sin las cortapisas de un partido político clásico, con sus asambleas y áreas de elaboración colectiva abiertas y transparentes, con su radicalidad democrática por encima de todo… en fin, un proyecto en el q había q estar

Cuando veo lo q está sucediendo con Podemos y Pablo Iglesias no puedo evitar conectar con mis experiencias de hace 20 años en IU.

Sin embargo veo también enormes diferencias q me hacen pensar q el resultado en esta ocasión puede ser muy diferente al de aquella IU. Porque entonces no sólo no hubo “sorpasso” sino q IU tiró por la borda todo aquel capital en tan solo 4 años.

Qué pasó entonces y por qué pienso q en esta ocasión puede ser muy diferente?

Hace 20 años, cuando el PP y el PSOE le vieron las orejas al lobo de IU desplegaron lo primero de todo una brutal campaña de desprestigio contra Julio Anguita: la campaña fue magistralmente efectiva, se le presentó una y otra vez como a un Quijote (os acordáis de los guiñoles?) es decir, alguien al q se puede admirar pero q esta fuera de la realidad y por lo tanto al q a la hora de la verdad votarle es una tontería.

Además, todos los medios de comunicación, en manos del PP o del PSOE, ningunearon a IU, la silenciaron y manipularon su mensaje hasta hacerlo irreconocible.

Aquí tenemos la primera gran diferencia con la situación actual: hace 20 años Anguita e IU no tenían Internet ni las Redes Sociales para trasladar directamente su mensaje, sus ideas, sus propuestas, para contrarrestar eficazmente la campaña de desprestigio en su contra y la batalla de la comunicación la tenían perdida antes siquiera de q empezase. Hoy la situación es justamente la contraria: el PP y el PSOE han puesto en marcha inmediatamente la maquinaria mediática contra Pablo Iglesias y Podemos, pero no se dan cuenta de q esta vez son ellos quienes ya han perdido porque la batalla de la comunicación está en un terreno en el que Podemos les lleva años luz de ventaja

Lo segundo q hicieron los poderes “facticos” contra IU fue promover la disidencia interna (la maniobra de Nueva Izquierda fue de manual) hasta provocar una sensación permanente de ruptura, de pelea permanente hacia dentro, lo q acabó por hartar a la mayoría de los votantes. En este punto hay q decir también q las guerras fratricidas q asolaron IU se alentaron desde fuera pero lo peor vino desde dentro: se entró en una dinámica de bandos permanentemente irreconciliables, saltando por encima de los más elementales principios éticos y democráticos y purgando a diestro y siniestro hasta q ya solo quedaba el reducto más incombustible.

Aquí veo la segunda gran diferencia con la situación actual de Podemos. No conozco en profundidad su estructura interna pero veo q apuestan de manera clara y radical por la transparencia interna (incluso en las cuentas), por las elecciones internas abiertas, por las asambleas también abiertas, etc. Todo ello son mecanismos q si se mantienen firmes evitarán tanto la disidencia artificialmente inducida desde fuera como las guerras intestinas por el poder

Por ultimo, hace 20 años Julio Anguita lanzó la idea de las “dos orillas” como núcleo central de su propuesta política. La idea era sencilla, clara y radical: la pelea no es entre izquierda y derecha (entre PSOE e IU por un lado y el PP por el otro) sino q era entre IU q es la auténtica izquierda y la otra orilla, el neoliberalismo, donde están tanto el PP como el PSOE. Sin la teoría de las dos orillas IU no tenía razón de ser, sólo era un apéndice del PSOE, una fuerza meramente subsidiaria. En esto Anguita tenía la visión muy clara. El problema fue, a mi juicio, plantear la idea de q el socialismo no era de izquierdas, lo cual chocaba frontalmente con la historia y con la experiencia vital de millones de personas. Probablemente era cierto q los dirigentes socialistas habían renunciado a demasiados postulados de izquierda (la OTAN, la república, el GAL, la corrupción, Boyer…) pero situar en la otra orilla al conjunto del socialismo se volvió en contra como un bumerán.

En este punto Pablo Iglesias y Podemos tiene un planteamiento igual de claro, sencillo y contundente, pero muchísimo más adecuado y más asumible por la ciudadanía: las dos orillas no son la izquierda y la derecha sino la “casta” y la gente normal. Y la “casta” son los dirigentes de los partidos y su forma de actuar en política, sus privilegios, su clientelismo, sus aparatos, todo aquello q la gente “normal” aborrece.

En fin, como veis hay muchas similitudes con lo q algunos vivimos hace 20 años y afortunadamente también hay grandes diferencias q creo, espero y deseo q posibiliten el éxito de Podemos.

El problema son los partidos

Brandenburger Tor

Brandenburger Tor

Más concretamente, el problema es la opacidad y la acumulación de poder de los aparatos de los partidos políticos, y me explico.

Nuestra constitución consagra en su artículo 6 a los partidos políticos como “instrumento fundamental de la participación política” y sobre los cuales únicamente se especifica que “Su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos

A pesar de que la propia Constitución establece en su artículo 23.1 que “Los ciudadanos tiene el derecho a participar en los asuntos públicos, directamente o por medio de representantes“, lo cierto es que la única vía real de participación de la ciudadanía en la cosa pública es a través de los partidos ya que no se han establecido mecanismos efectivos de participación directa, salvo dos que teoricamente están contemplados en nuestro sistema pero que en la práctica han tenido un resultado nulo, y me refiero al referendum (tras la aprobación de la Constitución se han celebrado únicamente dos, uno para la entrada en la OTAN y otro para la ratificación de la Constitución Europea) y a la Iniciativa Legislativa Popular (mecanismo tan complejo del que se han iniciado en 30 años 66 procedimientos de los que tan sólo 9 consiguieron los requisitos legales y de estos sólo uno logró ser aprobado)

Es cierto que en los últimos años se han desarrollado interesantes iniciativas de participación ciudadana especialmente a nivel local, pero desgraciadamente se trata de mecanismos aislados, no sistemáticos y desconectados entre sí, más parecidos a pruebas piloto que a desarrollos de alcance, aunque siempre hay honrosas excepciones.

En definitiva, en nuestro sistema actual la paticipación de la ciudadanía en la gestión pública se hace prácticamente en exclusiva mediante representantes, los cuales son designados mediante elecciones en las que la ciudadanía tiene la capacidad de elegir entre diferentes opciones, diferentes listas de nombres, las cuales a su vez son decididas por los partidos políticos. Es decir, son los partidos los que deciden quién puede ser susceptible de ser elegido por la ciudadanía, y además la ciudadanía no tiene ninguna posibilidad de modificar esa decisión de los partidos ya que las listas son cerradas por lo que deben votarse al completo.

Son los partidos, y en concreto sus estructuras de poder interno, lo que se suele denominar el “aparato”, quienes deciden quién se presenta a las elecciones y en qué puesto con lo que la capacidad de decisión de la ciudadanía queda totalmente limitada al igual que la propia libertad del candidato que debe su elección, en primer lugar, al “aparato” y sólo en segunda instancia a la ciudadanía. Esto concede un poder inmenso a un grupo muy reducido de personas que son quienes de verdad controlan quién sale finalmente elegido y quién no.

¿Qué medidas habrían de adoptarse para dar un vuelco radical a la situación? Aquí propongo algunas:

  1. Elecciones con listas abiertas de manera que se limite el poder de los partidos a la hora de decidir quien sale elegido y quien no.
  2. Adopción de la CCAA como circunscripción única en elecciones generales y autonómicas de manera que el resultado sea más ajustado al principio de una persona un voto.
  3. Limitación en la permanencia en el cargo: dos mandatos es suficiente para cualquiera y hay que evitar a toda costa la profesionalización del político. La política no es una profesión, es un servicio a la comunidad y como tal ha de ser temporal.
  4. Posibilidad de someter a consulta la legislación aprobada en el Parlamento cuando lo solicite un % de la población.
  5. Reducción del nº de firmas necesarias para la Iniciativa Legislativa Popular y obligación de admitirla a trámite y debatirla.
  6. Transparencia absoluta de los partidos y en especial de sus cuentas: hacer los ingresos públicos tanto de instituciones como de privados y los gastos igualmente públicos.
  7. Auditoría externa real de las cuentas de los partidos: lo que hace ahora el Tribunal de Cuentas es de risa: lo nombran los propios partidos, audita con cinco años o más de retraso, y sólo entra en los papeles que le dan los partidos
  8. Transparencia total de los procesos de contratación de las administraciones públicas.
  9. Control real de la evolución del patrimonio de los cargos públicos.
  10. Dotación de medios suficientes a los jueces y tribunales para la investigación de los casos de corrupción política.

Transparentando que es gerundio! 10 ideas fundamentales

Escultura berlinesa en homenaje a Georg Elser, el carpintero comunista que en 1939 trató de asesinar a Adolf Hitler

Escultura berlinesa en homenaje a Georg Elser, el carpintero comunista que en 1939 trató de asesinar a Adolf Hitler

En estos últimos días estamos sobrepasando todos los límites de la paciencia y del aguante ciudadano frente a la incompetencia, el saqueo y el engaño permanente al que nos someten todas las instituciones que se suponen son los pilares de nuestra sociedad, desde la corona, hasta los sindicatos, pasando por los partidos políticos, los empresarios, la prensa, la iglesia, la judicatura, el gobierno, el parlamento… (tenía pensado poner enlaces a noticias con ejemplos diarios de todo ello pero no tengo ganas de haceros más mala sangre de la necesaria, ya todos conocemos lo que hay)

El sistema democrático representativo, partitocrático y piramidal ha llegado a su fin; es evidente que no sirve para hacer progresar a una sociedad hacia el bien común; muy al contrario hemos descubierto que tras la fachada de grandes declaraciones bienintencionadas sólo había el interés por mantener la riqueza y el poder en manos del 1% de la población, en manos de los de siempre.

El sistema tardará un poco más o un poco menos en desmoronarse, y no lo hará de repente y estrepitosamente, pero que en unos pocos años no se parecerá en nada al actual es indudable; la verdadera cuestión, lo que nos estamos jugando en estos momentos es el después, lo que vendrá, lo que surgirá tras el desplome de la democracia post segunda guerra mundial.

Y en este punto estaréis conmigo en que las cosas solo pueden ir en dos direcciones: “o pa’lante o pa’tras” 😉

Efectivamente las cosas pueden ir hacia atrás: cabe la posibilidad de que el desapego brutal de la ciudadanía con el sistema imperante nos lleve a una deriva populista o incluso a una suerte de fascismo dulcificado, de dictablanda caramelizada o similar. No me extenderé en esta posibilidad porque como ya dije anteriormente, paso de contribuir a la extensión del miedo.

Sin embargo, lo emocionante del momento histórico que nos ha tocado vivir es que también cabe la posibilidad muy real de que toda la indignación, el cabreo, el desapego, la frustración y el hastío social que hoy vivimos, seamos capaces de canalizarlo para avanzar y profundizar en la auténtica democracia. Y para ello es absolutamente necesario sentar algunas bases sólidas, firmes y ampliamente consensuadas.

La primera de las bases de esta evolución democrática, a mi juicio, sería la TRANSPARENCIA en la gestión de lo público, de la cual propongo estas 10 ideas:

  1. La transparencia es un derecho de la ciudadanía, no una concesión graciosa de la clase política o de la administración.
  2. La transparencia es un requisito imprescindible para lograr la confianza ciudadana en las instituciones públicas y en las personas que las gestionan. Sin transparencia, la confianza se torna en simple fe.
  3. La transparencia es la vacuna más eficaz contra la corrupción, contra la arbitrariedad y contra el abuso de poder.
  4. La transparencia es radical, total, o no es, no hay términos medios.
  5. La transparencia son hechos, realidades y no discursos.
  6. La transparencia significa poner a disposición de la ciudadanía toda la información disponible en la gestión de la cosa pública y dejar que sea la propia ciudadanía la que se haga cargo de ella y la pueda analizar, tratar, cruzar, etc
  7. La transparencia ha de ser especialmente garantizada en el ámbito económico tanto de las personas dedicadas a la gestión pública como de las instituciones, organizaciones o empresas públicas.
  8. La transparencia la garantiza la exigencia y la presión ciudadana y no puede ser delegada en ninguna institución o tribunal
  9. La transparencia no tiene efectos secundarios perniciosos; si la porquería sale a la luz no es porque existe transparencia sino porque existe porquería
  10. La transparencia no es la solución a todos los problemas de nuestro sistema democrático, pero su ausencia si es el germen de todos ellos.

Más adelante hablaremos del resto de pilares necesarios para hacer evolucionar la democracia

La política y el amor.

Viendo los resultados electorales de las últimas elecciones autonómicas vascas y las reacciones de los diferentes partidos ante los mismos creo que se confirma de manera clarísima una tendencia que viene de lejos y que ya no se puede obviar en los análisis políticos: la primacía de la política emocional sobre la política racional.

En el marketing comercial hace muchísimo tiempo que se ha evolucionado en esta dirección y las marcas ya no venden “racionalmente”, es decir, exponiendo las características y ventajas de su producto frente a la competencia, sino que venden “emocionalmente”, es decir por el sentimiento, la emoción, los valores que quien compra experimenta al comprar el producto.

Desde el mítico anuncio de BMW en el que por primera vez una marca de coches no enseñaba el coche en su publicidad, sino la “emoción” de conducirlo, hasta el último anuncio de Coca-Cola, maestra en estas lides, vemos la clarísima tendencia en esta dirección.

En política pasa exactamente lo mismo y hace mucho que ya no vale con tener un programa, unas ideas y unos candidatos que las representen. La única manera de triunfar es generar algún tipo de emoción positiva en el electorado, y no tanto convencer en el sentido racional del término.

Yo creo que los partidos se equivocan cuando analizan los resultados electorales racionalmente, porque en realidad el acto de votar es cada vez más un acto puramente emocional, que tiene poco que ver con el raciocinio y es muy similar al enamoramiento.

Cada fuerza política y su electorado se comportan como una pareja de enamorados… se aman, se odian, se necesitan, no pueden vivir uno sin el otro, a veces se hartan y cambian de pareja y otras el desencanto les hace alejarse y acabar solos y desengañados.

El sorprendente y clamoroso triunfo de Obama se debe al profundo enamoramiento que su persona ha producido en su electorado potencial, más allá de lo que racionalmente se pudiera pensar sobre su figura, su trayectoria, sus ideas y sus propuestas.

Para mi está muy claro, el triunfo de una organización política pasa hoy por enamorar a su electorado para lo cual es imprescindible identificar con claridad a quién te diriges, qué es lo que le enamora, lo que le “pone” a esas personas a las que pretendes embelesar y qué es lo que odian, lo que no soportan, lo que te puede llevar al “divorcio”.

Una fuerza política que no ha entendido en absoluto esto es Ezker Batua. Es doloroso ver la terrible frustración de mis excompañeros del Departamento de Vivienda que se han dejado la piel haciendo una magnífica gestión que no ha servido absolutamente para nada a nivel de respaldo social. Pero esto es como si yo soy un magnífico cocinero y me frustra que la persona a la que amo no me corresponde a pesar de lo buen cocinero que soy y me pregunto  con amargura “¿cómo es posible que no me quiera con los platos tan exquisitos que le preparo y con lo que yo veo que le gustan?”. Pues claro, porque el amor es otra cosa y ser buen cocinero no digo que no pueda ayudar, pero desde luego no es lo determinante.

Por más vueltas que se le de a la situación no hay explicación racional al resultado de Ezker Batua (no lo hay al resultado de ninguno de los partidos, pero dejad que me centre en el que más me importa) Pero es que las explicaciones no hay que buscarlas por ahí, sino por el lado emocional.

¿Sabe Ezker Batua quién es su electorado potencial? ¿Sabe Ezker Batua lo que le enamora a ese electorado? ¿Sabe Ezker Batua lo qué odia ese electorado? ¿Ha actuado en algún momento Ezker Batua buscando ese enamoramiento de su electorado?

Insisto, no desde el punto de vista racional de los programas y las ideas, sino del puramente emocional de los gestos, los detalles, las imágenes, las caras, las percepciones, los sentimientos…

Yo creo que no, yo creo que el famoso lema anguitista de “programa, programa, programa” que tanto hemos (yo el primero) esgrimido, nos deja fuera de la realidad porque queremos que las personas decidan su voto después de analizar profundamente todos los programas, compararlos, ver los pros y los contras, la trayectoria de cada cual, y finalmente tome una decisión racional. Nada más lejos de la realidad. Votar o no votar y a quién votar es una decisión que la inmensa mayoría de las personas toma con las tripas, con el corazón, no con la cabeza y en consecuencia hay que ganarse el corazón de la gente o de lo contrario no hay nada que hacer.

Desde mi modesta opinión, la organización política que no entienda esto tiene un futuro más que difícil, y ejemplos los hay a montones y muy recientes.

Gaza

 

gaza

 

Llevo días queriendo escribir algo sobre los terribles sucesos de Gaza, pero la crueldad de lo que allí está pasando es tan terrible que no sabía cómo. Este artículo de la Vicepresindenta del Parlamento Europeo Luisa Morgantini expresa con toda nitidez mi opinión sobre esta situación:

“Ni una palabra, ni un sólo recuerdo, ni una señal de dolor por los cientos de muertos: mujeres, niños, ancianos y militantes de Hamás, también ellos son seres humanos. Hogares, edificios enteros, ministerios, escuelas, farmacias, comisarías de policía, hospitales hechos pedazos. ¿A dónde ha ido a parar vuestra compasión? ¿Cómo podeís seguir callados o disculpar siquiera la permanente política de agresión israelí?

Los habitantes de Gaza y de los Territorios Ocupados (West Bank) –todos palestinos– están pagando el precio del terrible fracaso de la comunidad internacional, incapaz de obligar a Israel a respetar la ley internacional y a poner fin a su sangriento colonialismo. Es cierto que Hamás, con sus cohetes, constituye también una amenaza para los colonos israelíes y para la población civil que debería ser condenada. ¡Basta ya con la impunidad de Israel y el continuo chantaje de sus líderes!

Desde 1967, Israel ocupa militarmente los territorios palestinos. Una ocupación brutal: el robo descarado de la tierra, la demolición de casas, los checkpoints donde los palestinos son continuamente humillados y hostigados; las colonias que no dejan de construirse de forma ilegal y que se apropian no sólo de la tierra, sino de todos los recursos acuíferos, destruyendo las cosechas; y miles de prisioneros políticos que ni siquiera tienen el derecho a recibir visitas de su familia.

Vosotros, líderes políticos: ¿acaso no habéis visto alguna vez la desesperación en los ojos de un campesino palestino que, desesperado, se abraza al tronco de su olivo mientras los bulldozers intentan desarraigarlo, mientras los soldados le golpean con sus rifles para obligarle a soltarlo? ¿O a una mujer dando a luz detrás de una roca mientras su marido corta el cordón umbilical con una piedra porque los soldados israelíes, simplemente, no le dejan cruzar el checkpoint para ir al hospital? ¿Habéis visto a Um Kamel, desalojada de su casa, construida con el sacrificio de toda una vida, porque los fanáticos judíos –no las víctimas del Holocausto, sino los de Brooklyn–, piensan que esa tierra les pertenece por mandato divino y que, por lo tanto, tienen derecho a ocuparla para construir otra colonia judía en el corazón de la ciudad vieja de Jerusalén?

¿No habéis visto, quizá, a los niños de los pueblos de los alrededores de Tuwani, al sur de Hebrón, que para ir a la escuela se ven obligados a caminar durante más de una hora y media porque los judíos han construido una colonia en el medio de la carretera que une las dos ciudades y si les ven pasar por allí son atacados con piedras y otros objetos? ¿O a los pastores de Tuwani, que ven las aguas de sus pozos envenenadas por los fanáticos y no pueden dar de beber a su ganado? ¿O la ciudad de Hebrón, reducida a la nada porque 400 colonos judíos han ocupado la ciudad vieja que, a su vez, se ha visto rodeada por miles de soldados que han expulsado de sus casas a sus propietarios palestinos obligándoles a cerrar más de 840 comercios?

¿No habéis visto, acaso, el muro que atraviesa calles y barrios; que roba tierras de cultivo; que separa a las familias palestinas; que se apropia de la tierra fértil y de los acuíferos en beneficio de Israel? ¿No habéis visto a los pacientes de cáncer esperando en el paso de Eretz el permiso para poder recibir tratamiento en los hospitales y siendo detenidos y obligados a regresar por “razones de seguridad”?

En los últimos 19 meses, 283 personas han muerto por falta del cuidado médico que deberían haber recibido en algún lugar del extranjero porque no les permitieron cruzar a pesar de recibir garantía por parte de los médicos israelíes, pertenecientes a un grupo de defensores de los Derechos Humanos.

¿Habéis sentido el frío de las noches de Gaza, un frío que atraviesa los huesos porque no hay ni luz, ni combustible?¿O acaso sabéis de los bebés prematuros nacidos en el hospital de Shifa, cuyos pequeños cuerpos luchan por sobrevivir, pero que mueren irremediablemente cuando su incubadora se queda sin luz durante media hora?

¿No habéis visto el miedo, el terror en los ojos de los niños, sus cuerpos destrozados? Ciertamente, el miedo de los niños de Sderot no es diferente y los cohetes de Hamás también pueden matar, pero, al menos, ellos tienen un lugar donde cobijarse y, afortunadamente, nunca han tenido que ver sus edificios bombardeados, docenas de cuerpos desmembrados o aviones que lanzan bombas de fragmentación sobre sus cabezas. Una sola muerte es ya mucho, pero el “número de muertes” también suma en la cuenta del horror.Desde 2002, 20 personas han muerto debido a los cohetes, mientras que en Gaza miles y miles de casas han sido destruidas y más de 3.000 gazawis han resultado muertos, incluyendo cientos de niños que no tenían nada que ver con el lanzamiento de cohetes.

Cuando, en las manifestaciones que están teniendo lugar en toda Europa, se queman banderas israelíes, vosotros, los líderes políticos, mostráis enseguida vuestro enérgico rechazo, gritáis vuestra condena a los cuatro vientos. Estáis en vuestro derecho. Yo no quemo banderas de Israel, ni las de ningún otro país, y creo que también Israel tiene derecho a existir, pero me hubiera gustado oír también vuestros gritos de rechazo y de pena ante todas estas muertes y toda esta destrucción debida a la arrogancia y a la crueldad de un Estado que ni siquiera respeta la ley internacional. Me hubiera gustado oíros mandar a Israel que cese de disparar, que ponga fin al bloqueo de Gaza, que detenga la construcción de colonias en los territorios ocupados, que acabe con la ocupación militar, que respete y ponga en practica las resoluciones de las Naciones Unidas. Porque esa y sólo esa sería una forma efectiva de acabar con su inseguridad.

Y, de paso, escuchen también a los miles de ciudadanos israelíes que se manifiestan en Tel Aviv. Escuchen lo que gritan: “No queremos ser enemigos, detengan la ocupación, detengan la masacre”.
¡Dios, en qué mundo tan horrible estamos viviendo!”

Luisa Morgantini es Vicepresidenta del Parlamento Europeo

Traducción de Pilar Salamanca

(Visto en Escolar.net)

¿Celebrando? la Constitución

Hace unas semanas, a través de Escolar.net, leí un fantástico artículo de Jesús Maraña sobre la “transición”, nuestra Constitución y la democracia en general, que comparto al 100% y que es totalmente oportuna en el día de hoy.

Aquí os dejo algunos párrafos para abrir boca, pero merece la pena leerlo y pensarlo enterito:

“¿Treinta años no es plazo suficiente para realizar una autocrítica y asumir las lagunas, agujeros, hipocresías, improvisaciones y defectos de ese periodo político? ¿Cuántas décadas de ejercicio democrático son necesarias para abrir un debate reposado y argumentativo sobre la calidad de esta democracia y la posibilidad de mejorar y modernizar el edificio construido?”

Dragon“¿La interpretación de la letra constitucional debe ser la misma en pleno siglo XXI que la que en 1978 temblaba ante las amenazas de quienes llevaban cuarenta años disfrutando su victoria?”

“un Estado laico tolerante en el que la religión (cualquier religión) no mantiene privilegios ni interfiere en decisiones políticas o educativas; en una nación que trate exactamente igual a todos los ciudadanos a los que se extiende su soberanía, sean inmigrantes o nacidos dentro de sus fronteras;  en un Estado cuyo sistema impositivo persiga una justa distribución de la riqueza más allá del éxito personal al que cualquiera tiene derecho; en una democracia que respete y atienda las reivindicaciones de las minorías y no se someta exclusivamente a la desnuda regla matemática de la mayoría.”

(La foto es de Asier Gallastegi)

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Negroponte en Bilbao

Ayer estuve en la conferencia que ofreció Nicholas Negroponte (que apropiado el post anterior, verdad? 🙂 con motivo de la inauguración de la Semana de la Ciencia.

Mikel Aguirregabiria lo cuenta con pelos y señales en su blog y también hay crónicas interesantes en el blog de Isabel, en el de Josu y en el de Eneko

Yo me quedo con una idea colateral de su exposición pero que está dando vueltas en mi cabeza intentando asentarse:

Decía Negroponte que en la fundación OLPC tenían a los mejores profesionales, precisamente porque no les pagaban por su trabajo. Comentaba sus temores cuando empezaron a poner los primeros anuncios para reclutar personas para la fundación e indicaban que el sueldo sería de 0$. Contra todo pronóstico grandes profesionales de las distintas especialidades solicitadas acudieron a la llamada.

No se exactamente por qué, pero en mi cabeza inmediatamente se ligó esta idea con lo que pasa en las organizaciones políticas y no dejo de preguntarme: ¿Sería esto aplicable a la política? ¿Sería posible un partido político sin personas que cobraran de él, sólo con personas voluntarias? ¿Ese partido sería mejor o peor que los que conocemos? ¿Atraería a otro perfil de personas?

Tentado estoy de intentar comprobarlo…

Se confirmaron mis pronósticos.

obama

Efectivamente, tal y como predije hace unos cuantos días, Cynthia McKinney del Green Party no ha logrado alcanzar la Casa Blanca en las elecciones norteamericanas.

Vale, vale, es verdad también que me equivoqué en el pequeño detalle de quién sería el ganador entre McCain y Obama, pero esta es una cuestión menor comparada con el gran acierto anterior; y tengo que decir humildemente que no es la primera vez que tengo esta perspicacia innata para vaticinar resultados electorales 😉

Bueno, ahora en serio, estoy realmente contento por el espléndido triunfo de Obama por un buen puñado de motivos:

  • En primer lugar porque se ha producido con la más alta participación desde 1908 lo que significa una espléndida noticia en estos tiempos de evidente descrédito de la política.
  • En segundo lugar porque, aunque Obama no es tan “rojo” como a mi me gustaría (no hay más que ver su opinión sobre la pena de muerte o la tenencia de armas, por ejemplo) pero frente al ultraderechista de Bush, el cambio va a ser realmente importante.
  • En tercer lugar, me reconcilia con todo un país que hayan tenido la audacia de elegir a un presidente afroamericano. Después de elegir por dos veces a alguien como Bush, este cambio me parece espectacular y me hace pensar que realmente hay valores en la sociedad norteamericana de los que tenemos mucho que aprender.

En los tiempos que corren y tras los ocho nefastos años de la era Bush, un poco de esperanza nos viene fenomenal, sin duda.

(La foto es de basile12)

Una predicción a contracorriente sobre las elecciones en USA

McCain

Si pudiera votar el próximo 4 de noviembre en las elecciones de USA no lo haría ni por Obama ni por McCain, lo haría por Cynthia McKinney del Green Party.

Evidentemente Cynthia tiene las mismas posibilidades de ser la nueva presidenta de los Estados Unidos que las que tenía Llamazares de ser presidente de España… parece que soy más de caballos pura sangre pero que no ganan nunca nada.

En todo caso, veo una cierta sensación de que las elecciones están ya decididas y que Obama será el nuevo Presidente de los USA salvo que ocurra algo terrible que trastoque toda la situación. Lo dicen personas que me merecen toda la confianza y que sin duda tienen muchísimo más criterio al respecto que yo.

Sin embargo yo creo que se confunden los deseos con la realidad y que el próximo presidente, desgraciadamente, será McCain.

¿Por qué?

Creo que en esta elección hay un elemento que deliberadamente se ha acordado entre los candidatos y los medios que debe ser irrelevante pero que para quienes van a votar no lo es: me refiero evidentemente al hecho de que Obama sea negro.

A mi juicio esto distorisiona completamente las encuestas ya que muy pocas personas están dispuestas a reconocer a otra, aunque sea anónimamente y por teléfono, que van a votar desde un sentimiento razista. La escasa diferencia que dan las encuestas a favor de Obama creo que no va a suplir el voto oculto en favor de McCain que en este caso tengo la intuición de que es muy importante.

En fin, ójala me equivoque.

(La foto no está trucada, es real y tomada por Reuters en el último debate; la he “mangado” del blog de Iñigo Saenz de Ugarte)