Archivo de la categoría: Pensamientos

El conocimiento nos convirtió en una sola “humanidad”

Imagina que por un extraño fenómeno cuántico temporal, viajas en el tiempo y acabas en Tebas, al inicio del reinado de la primera mujer faraón de Egipto, Hatshepsut, en el año 1490 a.c.

Más de 3.500 años de diferencia. En este tiempo la humanidad ha avanzado hasta extremos inimaginables y tienes la oportunidad de transferirles todo el conocimiento del futuro, pero solo lo que tú realmente sabes ya que no tienes acceso a tus dispositivos, ni a internet ni a nada.

Seguramente les contarías las maravillas de las que dispone la humanidad en todos los campos, desde internet hasta los antibioticos, pasando por los coches, aviones, televisiones, el acero, el petroleo, las fibras sintéticas, el papel, la electricidad… la lista sería infinita!

Pero ¿cuanto de ese conocimiento de la humanidad podrías poner en práctica y enseñar, no solo relatar, sino explicar para ser usado por tus nuevos amigos egipcios? Si fuera yo el viajero en el tiempo no podría enseñarles realmente nada de nada relevante que supusiese un avance en su conocimiento… es increíble, pero supongo que al 99% de las personas les pasaría lo mismo que a mí.

Hemos logrado algo más increíble aún que el propio avance en conocimiento: hemos logrado una extraordinaria capacidad para acumular y usar colectivamente el conocimiento de las personas individuales.

En el resto de las especies con las que convivimos, el % del conocimiento total de la especie que tiene cada individuo es altísimo. Y cuando algún espécimen hace algún “descubrimiento”, la cadena de casualidades que han de producirse para que ese conocimiento sea incorporado y aprovechado por toda la especie es brutal, por eso evolucionan tan lentamente.

Sin embargo, en nuestro caso, el % del conocimiento total de la humanidad que atesora cada persona individual es insignificante. Incluso la persona más sabia del mundo solo conocerá una ínfima parte de todo lo que sabe la humanidad como especie. Y por el contrario, cualquier nuevo descubrimiento puede beneficiar de manera rapidísima a toda o gran parte de la humanidad.

De hecho, estoy convencido de que en ese viaje en el tiempo, en el encuentro con nuestros ancestros, descubriríamos que, individualmente tenían muchísimos más conocimientos que cualquiera de nosotros hoy en día.

La evolución nos ha llevado del individualismo autosuficiente a la interdependencia absoluta. Nuestros conocimientos individuales no nos permiten sobrevivir individualmente, y muchísimo menos con el tipo de vida que tenemos actualmente.

La humanidad somos como un gran organismo vivo, formado por todo el conocimiento acumulado por todas las personas que han vivido, que viven y que vivirán. Nadie es solo una individualidad, nadie se ha hecho a sí mismo en exclusiva, nadie es totalmente autosuficiente… somos un@ y cada vez lo somos más.

4 preguntas para responderte cada día

En el anterior post comentaba lo interesante y poderosa que es la práctica de revisarse diariamente para mejorar y lograr ser la persona que realmente quieres ser.

Tener el hábito de escribir un diario nos ayuda enormemente en esa práctica, y te comparto las 4 preguntas con las que yo me reviso cada día

  • ¿Qué he hecho hoy que me acerca a mi mejor versión?
  • ¿Qué he hecho hoy que podría hacer mejor en la siguiente ocasión?
  • ¿Qué he aprendido nuevo hoy?
  • ¿Qué tengo que agradecer hoy?

Son preguntas que me obligan a profundizar, a no quedarme en la superficie de mis comportamientos, pero por supuesto, quizá a tí te vayan mejor otras preguntas.

En todo caso, lo realmente importante es dedicar un rato cada día a ir por la vida más consciente, más profundo, más hacia donde quieres y como quieres.

El elefante en la habitación (una aportación)

 

2016-10-31-13-13-02

Plantea Guillermo Dorronsoro en el último artículo de su blog la necesidad de abordar un problema al que identifica con el elefante en la habitación que todo el mundo pretende ignorar, pero que es evidente que está ahí:

Veo recaudaciones estancadas o decrecientes y gastos sociales crecientes. A pesar de los controles del déficit, la deuda pública sigue en aumento, para atender esas demandas (este tema se va a poner muy de moda con la aprobación de los próximos presupuestos del Estado). Y cada vez quedan menos recursos para las apuestas e inversiones públicas y público-privadas que podrían crear riqueza en el futuro (…)

Y si no invertimos en esas apuestas, la recaudación seguirá cayendo, y como los gastos sociales van a seguir creciendo (por razones demográficas), esta realidad se está convirtiendo en un círculo vicioso que nos conduce de manera inexorable al declive.

Coincido en que tenemos un elefante en la habitación, coincido en que parece que se confía en que el elefante se marche de la habitación por si mismo y sin hacer mucho estropicio, y coincido también en que de no hacer nada, lo más probable es que el dichoso elefante nos destroce la habitación y la casa entera.

Bien, y qué hacemos? De manera muy resumida, para no agotar al respetable, dejo a continuación algunas reflexiones sobre lo que se podría intentar hacer:

Lo primero me parece fundamental hacer un esfuerzo por conseguir que la economía de libre mercado recupere su legitimidad y recupere el fin para el que se creó y que fue el que la ciudadanía aceptó: procurar el progreso y la prosperidad del conjunto de la ciudadanía, presente y futura. Es falso que el capitalismo signifique solo buscar el máximo beneficio individual. Esta es una derivación perversa, una vuelta a la ley de la selva de la que la humanidad lleva varios siglos buscando la manera adecuada de escapar.

Hay datos objetivos para demostrar que jamas en la historia de la humanidad ha habido tantas personas viviendo tan bien como en la actualidad, y ese mérito se lo debemos al sistema de libre mercado, está claro. Pero también está claro que en los últimos tiempos, especialmente desde la caída del muro de Berlín, se ha producido una polarización creciente y cada vez hay más personas ricas y a la vez más personas pobres.

Esto pasa en todo el mundo, y en España la “crisis” ha servido de excusa para desarrollar políticas que están abundando en la brecha de la desigualdad, haciendo pagar la factura del festín a las clases más pobres, no a quienes disfrutaron del mismo, ni siquiera a las clases medias como se viene diciendo, sino directamente a las más desfavorecidas.

Un sistema económico que no sirve para que todos progresemos, unos más y otros menos, eso es admisible, pero sin dejar a nadie por el camino, es un sistema que nos devuelve al sálvese quien pueda, con todo lo que eso significa. Un sistema que ha perdido la legitimidad, tarde o temprano se derrumbará, por lo civil o por lo militar…

En consecuencia, desde mi punto de vista, lo primero de todo es consensuar que nuestro sistema económico tiene como objetivo esencial favorecer el progreso de todas las personas, ofreciéndoles oportunidades, protegiéndolas en las adversidades, favoreciendo su iniciativa y reduciendo las desigualdades sociales. Adela Cortina lo expresaba mucho mejor que yo en su lectio al recibir el doctorado honoris causa por la Universidad de Deusto.

Por cierto, resulta que esto es lo que dice nuestra propia Constitución del 78 en su preámbulo (las negritas son mías)

La Nación española, deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad de:

Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo.

Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular.

Proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones.

Promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida.

Establecer una sociedad democrática avanzada, y

Colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra.

En consecuencia, las Cortes aprueban y el pueblo español ratifica la siguiente

CONSTITUCIÓN

A partir de ahí, sin apriorismos ideológicos, hay que empezar a construir la manera en la que afrontar los retos actuales y futuros, especialmente los siguientes:

El trabajo ya no es garantía de integración social: seguimos viviendo en la idea de que “la mejor política social es crear empleo” y esto ya no es verdad, y lo va a ser cada vez menos. Primero porque asistimos a un proceso de precarización y empobrecimiento de los trabajadores que debe ser revertido vía legislación, pero especialmente porque en el futuro la realidad es que no va a haber trabajo para todos el mundo tal y como lo entendemos ahora… la robotización, la automatización, el desarrollo de la inteligencia artificial, nos va a llevar en mucho menos tiempo del que pensamos a que nos “sobren” millones y millones de horas de trabajo de personas. En cierto modo vamos hacia la utopía de librarnos de la maldición bíblica del “ganaras el pan con el sudor de tu frente” porque las máquinas van a hacer la mayor parte del trabajo y entonces todo el sistema actual será inservible.

Vivimos en una economía basada en el consumo: las personas, gracias al trabajo que desarrollan, perciben una retribución y generan bienes y servicios que a su vez pueden consumir gracias a dicha retribución, y del consumo, del trabajo, del salario y de los beneficios de todo el ciclo, se nutre el procomún (lo público) vía impuestos. Si quitamos de la ecuación el trabajo, resulta que podemos producir lo mismo con las máquinas, pero ¿quien lo va a poder comprar si no hay trabajo ni salarios? ¿Qué impuestos se van a poder recaudar? ¿Cómo vamos a ser capaces de cumplir el objetivo de progreso y reducción de la desigualdad que nos habíamos planteado?

Habrá que ir trabajando seriamente cuestiones como la renta universal, la cotización a la seguridad social de los robots, la contribución al progreso social de las empresas vía impuestos y otros, la distribución de la renta desde su generación y no solo vía recaudación y política social…

Y tenemos que empezar ya, porque estos cambios que nos parecen aún hoy lejanísimos, se están produciendo a una velocidad exponencial, y ya sabemos lo que eso significa.

Un segundo enorme problema que debemos abordar es el del modelo de globalización que hemos desarrollado: es un modelo inservible porque solo beneficia al 0,01% de la población, un modelo que genera mega corporaciones cuyo objetivo último es justamente la eliminación del libre mercado sustituyéndolo por gigantescos monopolios trasnacionales que no se someten a ninguna normativa estatal, ni a ningún principio ético, que solo se deben a la consecución del máximo rendimiento económico en el menor tiempo posible, caiga quien tenga que caer. Es aterrador pensar lo que la inteligencia artificial (esa que ya se usa por ejemplo en bolsa y que varias veces ha provocado quiebras y situaciones de pánico generalizado) puede llegar a hacer cuando las decisiones en estas macro corporaciones ya no las tomen las personas, y nadie duda de que eso llegará.

Tercer gran cambio que tenemos que abordar: pinchar la burbuja de la economía financiera. La inmensa mayoría de los movimientos de dinero en el mundo no se deben al intercambio de bienes o servicios sino que son puros y simples movimientos financieros, compra venta del propio dinero. Esto es algo que se nos hace muy difícil de comprender. Creemos que el dinero es finito, que la deuda se produce porque alguien le presta a otro alguien el dinero que tiene, que el dinero se mueve porque hay que comprar y vender cosas. Y así era hasta hace unas pocas décadas, pero hoy ya no, hoy la principal mercancía que se compra y se vende es el propio dinero, la deuda y el mismo dinero se crean de la nada, y entre tanto la burbuja financiera crece y crece gracias a la desregulación y a la permisividad de quienes deberían atajar estos desmanes

En cuarto lugar, vamos a tener que afrontar el desafío de la integración cultural: los movimientos migratorios son consustanciales a la historia de la humanidad. Las personas se mueven en busca de paz y de prosperidad, y eso no hay muro ni valla que lo pare a largo plazo. Pero es que además resulta que algunas sociedades como la nuestra son incapaces de regenerarse demográficamente por sus propios medios, por lo que va a resultar inevitable integrar a personas provenientes de otros lugares del mundo.

Una integración que es una inestimable oportunidad: la innovación nace de la diversidad, de la mezcla, de la fusión, del pensamiento lateral, del mestizaje… todo eso nos lo pueden aportar personas de otros lugares del mundo, y debemos ser capaces de conjugar eso con nuestra propia identidad, con nuestras raíces y nuestra historia, con nuestra K de cultura.

Tras releerlo, tengo la sensación de haber tirado demasiado por elevación, pero creo que son cuestiones que necesitamos afrontar, y de las que hay que empezar a hablar muy seriamente.

El sistema educativo, escenario principal de la lucha de clases

IMG_1152

Perspectiva de Bilbao desde la torre Iberdrola

A veces hay acontecimiento históricos que nos debieran a ayudar a comprender mejor la realidad en la que vivimos.

La semana pasada escuchaba en La Ventana de la SER el espacio de Nieves Concostrina un hecho histórico para mí desconocido hasta ese momento pero que me ha resultado realmente revelador: 1623, Felipe IV decide cerrar las escuelas de gramática (educación secundaria) de todos los pueblos de España (no de las ciudades) con el objetivo declarado de ahorrar costes para hacer frente al brutal déficit y a la inmensa deuda pública, pero sobretodo, para conseguir que los hijos (las mujeres no iban a la escuela) de los pobres no se dedicasen a estudiar sino a trabajar en el campo, en los oficios manuales, etc

La educación deberia de ser el instrumento social básico para conseguir la igualdad de oportunidades y la movilidad social. Una persona puede nacer en una familia humilde o en una familia millonaria, pero si hay un buen sistema educativo, los hijos e hijas de las familias menos pudientes, tienen la posibilidad de mejorar su situación y acceder a estudios superiores, trabajos mejor remunerados y por lo tanto a ascender en la escala social.

Esto que parece de sentido común y deseable para el conjunto de la sociedad, sin embargo es combatido enérgicamente por las élites sociales que desean mantener el statu quo, pero lo hacen con medidas y argumentos revestidos de supuestos criterios de eficacia y eficiencia, al estilo de Felipe IV:

  • Se intenta limitar el acceso a la universidad con el argumento de que hay demasiados universitarios
  • Se intenta ligar los estudios únicamente a las necesidades del mercado laboral
  • Se reduce la gratuidad de los estudios, impulsando la necesidad de realizar masters y similares.
  • Se reducen los importes de las becas y se ligan a notas altas, no solo a aprobar o no, de manera que se impide a muchos alumnos continuar con sus estudios a pesar de que vayan aprobando.

Nada de todo esto es casual, todo está encaminado a un único objetivo general: el mantenimiento del statu quo por parte de los que están en las posiciones socialmente privilegiadas. No es que haya un complot, una conspiración organizada, simplemente es la famosa lucha de clases que los que la van ganando dicen que ha muerto

Una fábula sobre los robots y el marxismo

Villarriba y Villabajo son dos pequeñas ciudades que son casi gemelas en algunas cosas, pero rádicalmente diferentes en otras.

Se hicieron muy famosas porque ambas cocinan gigantescas paellas en sus fiestas patronales, pero a la hora de fregarlas, lo hacen de una manera radicalmente diferente y con resultados también muy diferentes, como se aprecia en el video.

Otra característica muy curiosa, aunque mucho menos conocida de estas dos ciudades gemelas, es que la gente de ambas se dedica de manera casi exclusiva al transporte de mercancía por carretera. Es una actividad secular, que se inició en la época romana, cuando las carretas de bueyes de Villarriba y Villabajo atravesaban las calzadas del imperio acarreando todo tipo de víveres y mercancías.

En otros lugares pueblos enteros se dedican a la pesca, o a fabricar puertas, o zapatos, o al turismo. En Villarriba y Villabajo, la tradición manda y solo hay camioneros y camioneras, y a mucha honra!

En veinte siglos de actividad transportil, las gentes de estas dos ciudades han visto todo tipo de cambios, de crisis, de guerras, de avances tecnológicos, pero algo ha permanecido inmutable: nunca ha faltado faena en los carros, en las diligencias, en los camiones ebro o en los trailers modernos… hasta hoy.

Una terrible amenaza se cierne sobre estos dos inocentes pueblos: la llegada de los camiones que se conducen solos, los camiones inteligentes, los camiones robot.

Bueno, en realidad, la amenaza se cierne solo sobre Villabajo, mientras que para Villarriba este nuevo avance tecnológico será una bendición. Cómo será esto posible, si ambos se dedican desde hace veinte siglos a la misma actividad? La respuesta, como en el caso del fregado de la paella, está en una aparentemente sutil diferencia entre ambas Villas, pero que ahora significará para una convertirse en un paraíso y para la otra hacerlo en un infierno.

Resulta que en Villabajo todo el mundo son camioneros y camioneras que trabajan para una misma empresa, VITRASA (Villabajo Transportes, S.A) propiedad de la familia Transportez, de los Transportez de toda la vida, fundadores de la Villa y desde entonces benefactores y protectores del pueblo. VITRASA ha sido como una madre para generaciones y generaciones de Villabajenses, les ha alimentado, educado, curado, les ha dado todo, simplemente a cambio de su trabajo. En el pasado ha habido momentos malos, crisis fortísimas, pero los Transportez siempre han sacado adelante VITRASA y al pueblo, y lo seguirán haciendo en el futuro… o quizá no.

VITRASA, en una decisión empresarial irreprochable desde el punto de vista de la competitividad y de la remuneración del accionista, va a sustituir todos sus actuales camiones “manuales”, por camiones autónomos, robóticos. Camiones que no tienen que descansar en ningún momento, que no se pierden, ni enferman, ni tienen malos días, ni tienen bajas por maternidad, ni tienen accidentes. Los costes para VITRASA se reduciran, la productividad se disparará y con ello los beneficios y la riqueza de los accionistas. Para los Villabajenses no apellidados Transportez, será el fin de la historia, se quedarán en el paro, tendrán que dedicarse a lo que sea, emigrar, reciclarse, en fin, es una faena, pero no se puede parar el progreso.

En Villarriba las cosas son iguales pero a la vez radicalmente diferentes: resulta que los villarribenses siempre han tenido fama de indómitos y peleones, de gente inconformista y bastante alérgica a la autoridad y la jerarquía. Quizá por eso, en Villarriba, casi todos los camioneros y camioneras son autónomos, tienen su propio camión, o trabajan en la cooperativa VITRACOOP, o en una de las muchas pequeñas empresas familiares donde todos son dueños y a la vez conductores de camión, o incluso en la sociedad pública municipal de inserción para camioneros con discapacidad. Como en Villabajo, a lo largo de los siglos han tenido de todo, momentos de bonanza y de miseria, pero siempre han logrado salir adelante.

Ahora el progreso les brinda una oportunidad inimaginable para sus padres y abuelos: dejar la carretera. Todos los villarribenses, autónomos, cooperativistas, pequeños empresarios, todos han decidido cambiar sus camiones por los nuevos camiones robóticos y ya no tendrán que salir cada madrugada a la carretera, porque ahora lo harán sus camiones por ellos. Mientras los robots hacen su trabajo, en Villarriba habrá tiempo para educar a los pequeños, cuidar de los mayores, para disfrutar del tiempo libre, para la cultura, para viajar por placer, en definitiva para VIVIR liberados del trabajo gracias a los robots.

Como toda fábula digna de tal nombre, esta ha de tener una moraleja, y he aquí la nuestra: te dirán que la historia ha muerto, que el mejor de los Marx fué Groucho, que la economía y la empresa solo pueden ser de una manera y que el progreso es imparable aunque se lleve tu vida por delante… pero no les creas, es todo mentira, y en Villarriba te lo pueden contar de primera mano.

 

Tener trabajo y estar excluido socialmente

IMG_0194

El río Esca a su paso por El Roncal

Hasta el 2008 había tres indicadores esenciales en los que apoyarnos para conocer el estado de salud de nuestra sociedad: el PIB, la tasa de paro y el IPC.

Si el PIB crecía, significaba que se generaba más riqueza en el conjunto de la sociedad, y si la tasa de paro era baja, significaba que esa riqueza llegaba a todas las capas sociales. Esto unido a una tasa de IPC moderadamente creciente, garantizaba que el endeudamiento del estado se podría ir pagando sin grandes problemas.

Hoy tenemos en nuestra sociedad, tanto a nivel europeo, estatal como en Euskadi, una situación absolutamente novedosa: tener un trabajo ya no garantiza la inclusión social, es decir, hay decenas de miles de personas que tienen trabajo y a pesar de ello no tienen garantizados los mínimos de subsistencia digna y por lo tanto están en situación de exclusión social.

La gran receta para luchar contra la exclusión social ha sido hasta ahora la creación de empleo. Una receta que ya no está funcionando por la bajísima calidad de buena parte del empleo que se crea en la actualidad: jornadas reducidas, salarios miserables, con muy baja protección social y sin estabilidad en el tiempo. Los famosos minijobs alemanes o los contratos de cero horas ingleses, son ejemplos claros de esta nueva situación.

A esto hay que añadir que los avances tecnológicos están destruyendo empleo de manera exponencial, todo lo cual nos lleva a la necesidad de un serio replanteamiento del modelo laboral actual, que para mí pasa por dos medidas muy claras:

  • Reducción radical de las jornadas laborales, en la línea de lo que se hizo cuando se instauraron las 40 horas semanales, pero ahora reduciendo a entre 20 y 30 horas: la productividad cada vez depende menos de las horas de trabajo de las personas, sino de las máquinas, por lo que repartir el “trabajo humano” será imprescindible. Desde un punto de vista económico, más tiempo libre manteniendo poder adquisitivo significa más gasto en cultura, ocio, cuidados, así como más voluntariado, formación, etc, etc.
  • Implantación de la renta básica universal que garantize un ingreso razonable a todas las personas. Sobre esto hay mucho escrito por lo que no me voy a extender

Los retos éticos en la empresa

IMG_1100Tengo la suerte de estar participando en el Seminario de retos éticos de la empresa, organizado por el Centro de Ética Aplicada de la Universidad de Deusto.

Ética y Empresa, de entrada para muchas personas son conceptos antagónicos por naturaleza lo cual ya dice mucho de lo que es la práctica empresarial habitual. Muchísimas personas han experimentado que en los negocios, en el trabajo, la ética no tiene cabida, y lo que es aún mucho peor, que no puede tener cabida.

La ética se define como el “conjunto de costumbres y normas que dirigen o valoran el comportamiento humano en una comunidad” y la wikipedia explica que “Fernando Savater, en el primer capítulo de su libro Ética para Amador («De qué va la ética»), define la ética como «el arte de vivir, el saber vivir, por lo tanto el arte de discernir lo que nos conviene (lo bueno) y lo que no nos conviene (lo malo)».”

Así que la ética es el conjunto de criterios que nos ayudan a tomar decisiones y a decidir si dichas decisiones son buenas o malas. Luego cuando estamos en la empresa, al igual que cuando estamos en cualquier otro ámbito de nuestra vida, actuamos necesariamente bajo una determinada ética, bajo unos determinados criterios de actuación. Es decir, ética hay en la empresa, pero cual?

En un resumen muy superficial de varios milenios de reflexión sobre la ética, podemos hablar básicamente de tres corrientes:

  • La ética de los principios: es la que se llama habitualmente como la deontológica; a la hora de tomar una decisión nos remitimos estrictamente a lo que dicen los valores, independientemente de todo lo demás. Por ejemplo, si la vida humana es un valor absoluto, la ética de los principios me dice que no puedo matar, nunca, bajo ningún concepto, en ninguna circunstancia. En el mundo de la empresa es la que guía la elaboración de los códigos deontológicos, las normas de buen gobierno, etc
  • La ética de las consecuencias: o ética utilitarista, ya que se fija exclusivamente en las consecuencias de la decisión, en obtener el mayor bien posible de la decisión adoptada. Siguiendo con el ejemplo, aunque la vida humana sea un valor absoluto, es admisible matar a una persona si el resultado es salvar a diez personas. En el mundo de la empresa es probablemente la más utilizada, si bien el problema está en conocer y valorar correctamente el alcance de todas las consecuencias de la decisión adoptada
  • La ética del diálogo: se basa en atender principalmente al proceso, a cómo se adopta la decisión. Continuando con el ejemplo de la vida humana, un grupo de personas en un naufragio pueden decidir entre todos sacrificar una vida en aras de salvar el resto, o justamente lo contrario, decidir que prefieren morir todos antes que arrebatar una vida, siempre que dicha decisión sea adoptada por todas las personas, en conciencia.

Consciente o inconscientemente, todas las personas actuamos bajo unos determinados criterios éticos, y vamos tomando decisiones en base a ellos.

Las organizaciones empresariales lo hacen exactamente igual, basandose en la ética individual de las personas que conforman dicha organización, en la cultura colectiva que se va construyendo con el paso del tiempo y la sucesión de decisiones tomadas, y en los códigos explicitos o implicitos que rigen la actividad a nivel más general, del conjunto de la sociedad.

Hay que ser conscientes de que nuestras decisiones individuales en la empresa y las decisiones de la empresa como tal, tienen una valoración desde el punto de vista de la ética, y que no es posible escudarse en el relativismo absoluto (no hay decisiones buenas o malas) ni en el determinismo (no hay opción, solo hay un camino) a la hora de tomarlas.

5 TENDENCIAS CLAVE DEL NUEVO PARADIGMA SOCIAL Y ECONÓMICO (2)

Lur Denok Astigarraga_41

Vista de uno de los invernaderos del proyecto de agricultura ecológica y cercana Lur Denok, en Astigarraga

Hace dos años inicié lo que pretendía ser una serie de post sobre las que para mí son las 5 tendencias fundamentales del cambio de modelo económico y social al que nos dirigimos.

Inicié la serie con la clave COLABORACION y hoy vamos a por la segunda (prometo que la siguientes no se harán esperar otros dos años):

2.- La RELOCALIZACION

Una de las bases actuales de nuestro sistema económico es el de la “Globalización”, entendiendo como tal el principio de que los bienes y servicios que consumimos pueden y deben ser producidos en aquellos lugarles del mundo que permitan la maximización del beneficio para las empresas, sin importar el coste social o ambiental que esto pueda producir. La eliminación de las barreras al tráfico del comercio y del dinero junto a la creación de mega empresas transnacionales, han sido factores determinantes para lograr dicha Globalización.

El efecto más inmediato de este proceso ha sido el impresionante abaratamiento de los precios de los bienes que consumimos y en consecuencia la puesta al alcance de grandes capas de la población de todo tipo de bienes que hasta hace sólo unas décadas estaban reservados a las clases más pudientes. Esto hecho ha ejercido un efecto anestesiante en la ciudadanía que durante mucho tiempo ha elegido regocijarse en las estanterías repletas de los centros comerciales sin cuestionarse las consecuencias a medio y largo plazo de este modelo.

Pero el largo plazo siempre acaba por llegar y hoy nos damos cuenta de las consecuencias nefastas de este modelo: una crisis energética y ambiental sin precedentes provocada en gran medida por el descomunal tráfico de mercancías a lo largo y ancho de todo el mundo; el empobrecimiento progresivo de grandes capas sociales en todo el mundo obligadas a competir entre sí por el salario más bajo, por la legislación laboral más permisiva, por las condiciones sociales más precarias; un consumismo desaforado que pone patas arriba nuestros valores pero que ni nos enriquece realmente ni nos hace más felices…

La incorporación de los costes de transporte reales, de los costes ambientales y sociales del modelo “deslocalizado” nos muestran las ineficiencias del mismo frente a una producción distribuida y localizada en el ámbito más cercano posible al consumidor final, en la que además se eliminan innumerables intermediarios improductivos cuya única función parece ser la de mover de un lado a otro la mercancía quedandose en el camino con buena parte de los beneficios que debieran ir a los productores.

Por contra, vemos como en los últimos años estan surgiendo cada vez más colectivos, movimientos y planteamientos en torno al consumo responsable, al impulso del consumo de productores locales como un elemento clave del desarrollo económico y social equilibrado, a la creación incluso de grupos de consumidores que se juntan en torno a productores locales, etc, etc.

Se trata de un movimiento que está creciendo exponencialmente en todos los ámbitos económicos, dando lugar a nuevos ecosistemas de actividad que se retroalimentan y que actúan como caldo de cultivo de nuevos proyectos.

A mi juicio, sin duda, esta es una de las claves de lo que viene

 

Redistribuir la riqueza vs generarla de manera distribuida

IMG_1369Hace unos días en una conversación con @gespiau y @paulrios estuvimos charlando sobre una cuestión que pienso que merece una entrada en el blog.

A estas alturas parece que hasta los grandes defensores del sistema capitalista liberal son conscientes de que este tiende hacia la desigualdad social de una manera exponencial y que es precisamente dicha desigualdad la mayor amenaza del propio sistema. Por ello se hace necesario introducir elementos de contrapeso y corrección que permitan aprovechar las ventajas que ofrece el sistema capitalista, pero sin caer en su version autodestructiva.

El principal sistema de corrección ha sido históricamente el estado de bienestar, sostenido en el concepto de la redistribución de la riqueza vía sistema impositivo. Es decir, una vez generada la riqueza, se introducen unas reglas para quitarle una parte a los que ganan mucho para darselo vía prestaciones sociales, pensiones, etc, a los que ganan menos.

Hasta la caida del muro de Berlín, había una especie de contrato social aceptado por todas las partes y que sostenía este sistema. Desaparecido el peligro socialista, se empieza a resquebrajar dicho consenso social y quienes más ganan consideran que ya no es necesario hacer el “esfuerzo” redistributivo y comienza de manera masiva la elusión fiscal, el desmontaje del sistema de protección social y las privatizaciones. Un proceso que ha venido creciendo de manera exponencial hasta nuestros días, y que ha llevado a unos niveles de desigualdad social desconocidos desde hace mucho tiempo.

Hay paises y regiones en los que esos niveles de desigualdad han crecido pero no de manera tan alarmante, entre ellos Euskadi. ¿Por qué? No tengo la respuesta, pero ¿podría ser que existieran una serie de particularidades en el caso vasco relacionadas con una forma más distribuida de generar la riqueza en origen? Y si así fuera, ¿se podrían identificar dichas particularidades y replicar en otros lugares para intentar revertir la tendencia?

LA FOTO ES DE LA MAQUETA DEL BALLENERO SAN JUAN, EXPUESTA EN EL MUSEO ALBAOLA (VISITA MUY RECOMENDABLE). TENEMOS MUCHO QUE DESCUBRIR Y QUE APRENDER DE LA HISTORIA DE LA INDUSTRIA BALLENERA VASCA DEL SIGLO XVI

Ojalá el 2016 sea un año TRANSiberiano

transiberianoVuelvo al blog tras dos años de ausencia, provocado por la refléxión que lanzaba Asier Gallastegi sobre este año 2016 que acabamos de estrenar y que él nos desea que se convierta en un año TRANS. Reflexión que completó Iñaki Etxebarria también en su blog.

“TRANS” es un concepto muy sugerente, con una enorme variedad de posibles enfoques y de posibilidades de interpretación.

A mi lo primero que me resonó fue la idea del TRANSIBERIANO, la idea del viaje como experiencia en sí misma, no sólo como mero medio para llegar a un sitio.

Creo que somos cada vez más esclavos de querer llegar a los sitios antes de iniciar el viaje, de querer obtener el resultado de manera inmediata, somos la sociedad del TELETRANSPORTE y eso nos genera cada vez más estres y frustración.

Ya sea en la empresa, en los estudios, en la vida en general, me gustaría ver más personas disfrutar del viaje, del proceso, de vivir la aventura de TRANSformar las cosas, la realidad, y no tanta gente ansiosa simplemente por el final, por el resultado, preguntando angustiosa y constantemente “cuando llegamos?” mientras se pierde las maravillas que suceden cada día.

Creo que el 2016 será un gran año, ojalá no lleguemos al fin del viaje (seguro que no lo haremos), y ojalá que eso en lugar de frustrarnos nos haga sentirnos más vivos que nunca y deseosos de seguir el camino: ojalá el 2016 sea un año TRANSIBERIANO!