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¡Libertad!

Debido a la pandemia del covid-19 los gobiernos de todo el mundo han tomado duras medidas de restricción de movimientos de la ciudadanía así como otras muchas relacionadas con horarios, actividades sociales, etc.

Esto ha chocado frontalmente con la idea de libertad que el occidente capitalista ha construido y tratado de exportar a todo el mundo desde hace décadas: la libertad de que cada cual haga lo que quiera, cuando quiera y como quiera con las mínimas limitaciones impuestas por el estado o por las convenciones sociales.

Una idea de libertad que se construye sobre la capacidad de acción del individuo. Una libertad que es algo que se despliega externamente y que solo desde fuera se puede limitar porque el individuo es por naturaleza libre y en consecuencia solo pierde su libertad por las limitaciones externas de otros individuos.

En ese contexto, efectivamente la libertad es poder ir a tomarme unas cañas a donde quiera y cuando quiera, y quien me lo impida está limitando gravemente mi libertad.

Es curioso porque nuestros filósofos estoicos de cabecera tienen una idea muy distinta de lo que es la libertad. Y digo curioso porque, por ejemplo, el propio Epicteto fue durante buena parte de su vida un esclavo, y sin embargo esto es lo que nos dice sobre quien es una persona libre.

Ninguna persona es libre si no es dueña de sí misma. – EPICTETO

Resulta que para el ex esclavo Epicteto, la libertad no es hacer lo que quiera, sino que reside en su interior, en el dominio de si mismo. Sorprendente.

Pero no solo eso, es que nos dice una frase tremenda para reflexionar. ¿Será verdad que quien no es dueño de sí mismo no es libre? Si así fuera tendríamos que reformular toda nuestra idea de libertad porque resultaría que personas a las que nada externo les impide ni les limita su libre albedrío no serían libres debido a que no son dueñas de si mismas.

Vale, ¿y en qué se concretaría según el estoicismo esta idea de libertad, qué es lo que realmente nos limita la libertad? Veamos:

¿Preguntas qué es libertad? No temer a los hombres ni a los dioses, no desear algo deshonesto ni excesivo y tener el completo dominio de uno mismo. – SÉNECA

Vigila constantemente tus percepciones, ya que estás protegiendo algo nada despreciable: tu respeto, tu valía, tu templanza, tu serenidad. En una palabra, tu libertad. – EPICTETO

La libertad no se logra satisfaciendo deseos, sino eliminándolos. – EPICTETO

Así que lo que realmente nos aleja de nuestra libertad son nuestros temores, nuestros deseos, nuestras percepciones y nuestras falta de auto dominio.

¿Cuánto tiempo de nuestra vida dedicamos a alcanzar nuestra auténtica y verdadera libertad?

Pasatiempos

Millones anhelan la inmortalidad y no saben qué hacer con sus vidas una lluviosa tarde de domingo. – SUSAN ERTZ

Últimamente le estoy dando muchas vueltas al tema del “uso” del tiempo y como centrarme adecuadamente entre mis dos pulsiones extremas que son por un lado intentar hacer productivo cada minuto y por otro lado querer pasar el tiempo sin hacer nada… hace poco un buen amigo me decía que era el vago más currela del mundo, y me sentí muy identificado con esa idea.

Mi debate interno va por estos lares:

  • Me gusta trabajar, me gusta mi trabajo actual. Mi trabajo me hace crecer y desarrollarme como profesional, pero también como persona. Además mi trabajo es de ese tipo del que podrías dedicarle 24/7 y aún así no se acabaría nunca, siempre habría algo más que poder hacer. Esa combinación de trabajo infinito con placer por trabajar me ha llevado a que ha habido épocas en las que era un auténtico workaholic y es un lugar al que no merece la pena llegar.
  • Por otro lado me gusta no hacer nada, no solo no hacer nada “productivo” sino nada de nada, simplemente pasar el rato. Pero luego me siento fatal porque pienso que el tiempo es lo más valioso que tengo y que lo estoy malgastando miserablemente.
  • Y por otro lado tengo sueños, ideas, proyectos a los que podría dedicar también mucho tiempo y no sería exactamente “trabajo”… pero un poco también… y entonces quizá volver a caer en la adicción.

En este post anterior citaba unas cuantas inspiradoras reflexiones que básicamente nos invitan a no desperdiciar el tiempo, a no postergar, a no malgastarlo en cosas que no merezcan la pena.

Por otro lado, también hay algunas ideas interesantes sobre la idea del descanso:

Debemos relajar la mente de vez en cuando. Volverá fortalecida a su trabajo tras el descanso. – SÉNECA

No debemos mantener la mente en constante tensión, sino darle espacios de distensión. El placer en moderación relaja la mente y le da equilibrio. – SÉNECA

Te digo: haz lo que la naturaleza demanda de ti. Y respondes: el descanso también es necesario. Y es cierto, la naturaleza demanda cierto descanso, así como cierta comida y bebida. Sin embargo tiendes a ir con todo esto más allá de lo necesario, y a quedarte corto a la hora de hacer lo que debes. – MARCO AURELIO

La verdad que aún no soy capaz de encontrar un equilibrio adecuado (escribo a ver si eso me ayuda a lograrlo) pero sí voy teniendo algunas pistas que pienso ir explorando:

  • Hay actividades para “pasar el tiempo” que ya no es que no sean productivas, es que no me aportan nada en ningún sentido y además cuando las hago me siento mal conmigo mismo: vagar por las redes sociales, jugar a juegos en el móvil, estar delante de la tele pero sin ver nada en concreto, y cosas así. Este tipo de cosas sí son claramente malgastar el tiempo y estoy tendiendo a abandonarlas completamente.
  • El trabajo no puede ser mi única afición, por mucho que me guste.
  • Aprovechar el tiempo no tiene que ver solo con hacer cosas. Pasar tiempo a solas conmigo mismo es importante también. No sea que acabe siendo un desconocido para mí mismo.
  • Los días buenos, esos en los que siento que he aprovechado el tiempo pero no que estoy agotado, son días en los que efectivamente he podido hacer muchas cosas distintas como trabajar, pasear, cocinar, charlar, hacer tareas de casa, pensar, leer, escribir, pero ninguna de ellas de manera “compulsiva”. Parece que una clave de nuevo es la moderación, especialmente en aquellas cosas que me gustan y que son aparentemente positivas.

Los años que nos quedan por vivir

A mis 51 años es muy muy improbable que vaya a vivir otro tanto como lo que ya he vivido.

Incluso con los hábitos más saludables (no fumar, beber poco, controlar el peso, dormir bien, mantener el estrés a raya, hacer ejercicio moderado, ser sociable, mantenerme mentalmente activo) y si la genética y la suerte me acompañan, puede que viva otros 25, 30 o a lo sumo 40 años. También me puedo morir mañana, pero no es muy probable y además me viene fatal 😉

Cada año es una año menos que me queda por vivir. Parece una obviedad, pero cuando era más joven no lo veía así, más bien al contrario: cada año era un año mayor y podía hacer más cosas que el anterior.

Aún así, 25 o 30 años son muchos años aún. Son más o menos los mismos que he llevado una vida “independiente”, los mismos que desde que empecé a hacer “mi vida” y me han dado mucho de si, ya lo creo.

Pero, ¿cómo aprovecharlos adecuadamente? ¿Cómo estar seguro de llegar al final, echar la vista atrás y pensar “he tenido una buena vida, he aprovechado el tiempo que se me ha dado”?

Mis filósofos estoicos de cabecera le dieron muchas, pero muchas vueltas a esto y de entre las páginas y páginas que escribieron sobre el tema, hay algunas enseñanzas que me resultan especialmente inspiradoras.

Lo primero es tomar conciencia de que el tiempo es nuestra más preciada posesión y debiéramos cuidarla y utilizarla en consecuencia:

Lo único que nos pertenece es nuestro tiempo.- SÉNECA

Las personas son cuidadosas con su propiedad personal, y sin embargo derrochan su tiempo con facilidad, precisamente con lo que deberían ser más avariciosos. – SÉNECA

Nadie valora el tiempo, y lo gastamos de manera extravagante. Pero piensa en la reacción de esas mismas personas cuando el médico les dice que su muerte está cerca. Estarían dispuestos a dar todo lo que tienen por vivir un poco más. – SÉNECA

Despilfarrar el tiempo, derrocharlo en cosas inútiles o que no merecen la pena es algo de lo que tenemos que estar siempre pendientes, aprendiendo a no dedicar tiempo a lo que no nos aporta nada bueno (y ojo, eso no significa para nada no tener tiempo para el ocio, para el descanso o el disfrute)

No es que tengamos poco tiempo, sino que desperdiciamos mucho. La vida, si sabes usarla, es larga. – SÉNECA

Pensamos que solo compramos cosas que pagamos con dinero, mientras que consideramos gratis las cosas que pagamos con nuestro tiempo. – SÉNECA

No pases el tiempo que te queda pensando en las opiniones de otros, ya que te aleja de tu propio trabajo. – MARCO AURELIO

Es mucho mejor curarse que buscar venganza por el daño. La venganza desperdicia mucho tiempo y te expone a nuevas heridas. – MARCO AURELIO

Cuánto tiempo ahorra el que no se da la vuelta constantemente para ver lo que su vecino dice, hace o piensa. – MARCO AURELIO

La mayoría de lo que hacemos y decimos no es esencial. Si lo puedes eliminar ganarás tiempo y tranquilidad. Pregúntate en todo momento, ¿es esto necesario? – MARCO AURELIO

No des a las cosas pequeñas más tiempo del que merecen. – MARCO AURELIO

Cuántos han robado parte de tu vida cuando no eras consciente de lo que perdías. Cuánto has desperdiciado en preocupaciones infundadas, deseos avariciosos y diversiones sociales. Y qué poco de tu tiempo te quedó para ti.- SÉNECA

Ojo a lo que le prestas atención y en lo que te enfocas, no pierdas tiempo pensando en lo que dirán los demás, pensando en la venganza o preocupado por lo que hacen o dicen otros. No dejes que otras personas, preocupaciones o deseos vanos te roben el tiempo.

Y sobre todas las cosas, deja ya de postergar lo que quieres hacer! No lo dejes para mañana!

El mayor lastre de la vida es la espera del mañana y la pérdida del hoy. – SÉNECA

La postergación es el mayor derroche de vida: se lleva los días según llegan, y nos niega el presente al prometernos el futuro. El principal obstáculo para la vida es la expectativa, que nos atrae con el mañana y nos hace perder el hoy. – MARCO AURELIO

Recuerda cuanto tiempo llevas postergando esto. Tu tiempo es limitado. Si no lo usas para liberarte se habrá ido, y nunca regresará. – EPICTETO

Piensa en todas las veces que te has dicho «Lo haré mañana». Tu tiempo es limitado, usa cada momento sabiamente. – MARCO AURELIO

No dejes echar raíces a tus prejuicios

Lo que ha hecho es muy grave. Su comportamiento es inadmisible. Menuda falta de profesionalidad. Increíble. No lo entiendo, no me cabe en la cabeza. Y además esto no es de hoy, viene ya de lejos. Una más…

Estos han sido tus pensamientos durante toda la semana después de lo que pasó en el trabajo.

Enfado, frustración y decepción han sido tus sensaciones principales ante lo sucedido.

Has juzgado y condenado sin audiencia previa ni apelación.

Y poco a poco esa semilla de prejuicio a la que permitiste echar raíces se va alimentando con tus juicios rápidos, tu falta de empatía y tu pereza para afrontar de otra manera la situación.

Y ante cada nueva situación ves la confirmación de tu prejuicio y este sigue creciendo y pronto llegará un momento que será tan grande que ya no podrás hacer nada.

¿Qué harían mis admirados maestros estoicos en esta situación?

Es más fácil controlar las impresiones cuando son pequeñas que cuando ganan fuerza. – SÉNECA

Cuando pienses que alguien te ofende o te insulta, no te dejes llevar por esa impresión. Recuerda que no es su comportamiento lo que te daña, sino tu juicio. – EPICTETO

Si un evento externo te causa malestar, no es el evento en sí el que te daña, sino tu juicio sobre él. Y tienes el poder de cambiar tu juicio. – MARCO AURELIO

Nos convertimos en filósofos para descubrir la verdad y lo que es simplemente el resultado accidental de razonamientos equivocados, juicios apresurados o lecciones bien intencionadas pero equivocadas de nuestros padres y profesores. – EPICTETO

Ahora ya lo sabes: ponte delante de tu prejuicio, échale coraje y arráncalo de raíz! Nada de lo que te muestra es verdad, hay otra historia que desconoces, indaga, empatiza, busca la verdad, no la comodidad del juicio rápido.


PD: Fragmento de reciente conversación conmigo mismo

¿Has tenido un día de mierda?

Crees que tienes que habértelas con muchas dificultades, pero la verdad es que la mayor dificultad está en ti y tú eres el mayor estorbo para ti mismo. – SÉNECA

Hay días que todo son problemas, que nada sale como debiera, que te topas con las personas que menos te apetecen o que simplemente estás cansado o irritable… y piensas que menuda mierda de día te ha tocado.

Luego llega la noche y al repasar lo acontecido te das cuenta de que, en realidad, todo lo que ha sucedido que te ha parecido tan desilusionante estaba fuera de ti. Y que lo que realmente ha convertido el día en una mierda de día ha sido tu comportamiento, tus reacciones antes las situaciones que se te han presentado.

Estabas irritable ¿por qué?, estabas cansado ¿por qué?, estabas desanimado ¿por qué?… porque de algún modo te compensaba, te situaba como víctima de los acontecimientos, te permitía “dimitir” de tus responsabilidades.

Pero lo que de verdad de irrita, te cansa y te desanima es, una vez más no comportarte como sabes que puedes y debes. No ser capaz de hacer tu parte y aceptar el resultado que venga, sin juicios, sin frustraciones, sin aspavientos.

¿Crees que el sabio es molestado por sus problemas? No, los usa. Fidias hacía sus estatuas de marfil, pero también de bronce. Le dieras el material que le dieras, hubiera hecho la mejor estatua posible. Y así debe obrar el sabio, haciendo lo mejor posible con el material que le ofrece el destino. – SÉNECA

Pero no importa, seguro que mañana o pasado volverás a ser puesto a prueba, la vida te volverá a examinar de tu templanza, de tu coraje y de tu sabiduría… y tendrás, esta vez sí, la ocasión de ponerlas en práctica.

Y así un poco mejor en cada ocasión, “fallando” cada vez menos frecuentemente, revisándote y mejorando… poco a poco, sin prisa, sin pausa, despacio, lejos.


PD: fragmento de una conversación reciente conmigo mismo

Esto es todo lo que necesitas

Juicio objetivo, ahora, en este momento. Acción racional, ahora, en este momento. Aceptación incondicional de todos los eventos externos, ahora, en este momento. Esto es todo lo que necesitas. – MARCO AURELIO

Qué fácil y que bien suena así dicho y leído… pero qué difícil es de practicar. Especialmente hacerlo de manera continua y sostenida.

Este es mi mantra de esta semana. Lo tengo en la pantalla del móvil para que no se me olvide, para tenerlo presente, para que pueda echar mano de él rápidamente.

Porque se lo que tengo que hacer, se cómo me tengo que comportar, se qué sentimientos me hacen bien y cuales no, se qué los puedo elegir y controlar… y aunque lo se, muchas veces elijo no hacerlo.

A veces prefiero no estar tan presente, tan consciente, pensando que así lo malo pasará. Como el niño que se esconde bajo las sábanas para ahuyentar el miedo.

Y entonces tengo que traer a mi mente esta frase, para reunir el coraje de volver a estar aquí, a aceptar lo que no puedo controlar, y a hacerme cargo de lo que sí puedo manejar.


PD: hoy no iba a haber post. No tenía la “inspiración”. Pero tu telegram me ha devuelto a mi sitio. Gracias!

Deja de actuar, y empieza a ser

Esta impactante frase salió el otro día en una interesante reunión de trabajo en la que hablábamos de actitudes, valores y cultura organizativa.

Uno de los participantes lanzó esta acertadísima reflexión: que había que dejar de hacer y actuar y había que conseguir ser, porque de ese modo el hacer vendría solo. Es decir, planteaba, dejemos de actuar con confianza y empecemos a ser confiados y confiables, dejemos de actuar con responsabilidad y empecemos a ser personas responsables, por ejemplo

Qué gran reflexión: el hacer nace del ser, y cuando soy ya hago de manera natural.

Muy bien Pablo, pero, ¿y mientras voy siendo?

Pues curiosamente, cuando hacemos, también somos… es como un circulo virtuoso: quiero ser de una manera, actúo de esa manera y entonces soy de esa manera. Empiece donde empiece el proceso nunca lo puedo detener. Actúo como soy y soy como actúo.

Por eso es taaaaaaaan importante reflexionar sobre cómo quiero realmente ser, por eso es taaaaaaaan importante actuar y no quedarse solo en la reflexión, por eso es taaaaaaaaaan importante revisar habitualmente si estamos actuando como queremos ser, y por eso es taaaaaaaan importante insistir, insistir, insistir e insistir.

Mis filósofos estoicos de cabecera te lo dirían así:

La calidad de tu vida depende de la calidad de tus pensamientos. – MARCO AURELIO

Primero pregúntate quién quieres ser. Después haz lo que tengas que hacer. – EPICTETO

¿Es posible actuar siempre con perfección? No, pero evitaremos muchos fallos si mantenemos siempre la atención. – EPICTETO

Preocúpate menos por lo que tienes y más por lo que eres. – SÓCRATES

El progreso no ocurre por accidente, sino trabajando en ti a diario. – EPICTETO

Si no quieres ser malhumorado, no alimentes el hábito. No le des nada que promueva su crecimiento. Mantén silencio y cuenta los días en los que no te has dejado enfadar. «Solía enfadarme cada día, después cada dos días, después cada tres o cuatro días». Los malos hábitos son primero debilitados y después destruidos. – EPICTETO

Es muy simple en realidad: si dices que vas a hacer algo, hazlo. – EPICTETO

PD: Gracias Pepe por la frase y por “ser”

Practicar el estoicismo siendo del Athletic de Bilbao

Desde el año 2009, el Athletic de Bilbao (mi club de fútbol) ha logrado la hazaña de llegar a disputar 10 finales de alguna de las competiciones más importantes en España, una final de la UEFA, 3 supercopas y 5 copas del rey, habiendo ganado las 2 últimas supercopas.

El Athletic es un club especial porque solo juega con jugadores nacidos en Euskal Herria o “criados futbolísticamente” en las canteras del club. Es decir, no ficha solo con dinero, lo cual en estos tiempos es ir contracorriente de manera brutal, en especial para un club de un país muy pequeñito como es Euskadi. Por eso lograr semejantes resultados es doblemente meritorio.

A los jugadores del Athletic se les conoce como “los leones” porque en su juego ponen la garra, el coraje y la pelea hasta el último minuto que les permiten superar a rivales objetivamente muy superiores.

En este sentido, los valores del Athletic son muy estoicos: seguir tus principios aunque objetivamente te perjudiquen en el resultado, darlo todo y más confiando en la posible victoria aún sabiendo que lo más probable es la derrota, levantarse con cada golpe e intentarlo de nuevo en la siguiente ocasión.

Para ser jugador del Athletic tienes que ser muy estoico, lo mismo que para ser un buen aficionado y miembro de este gran club.

Por eso, cuando el equipo se aparta de esos valores y juega como lo ha hecho en las dos últimas finales, con falta de ambición y de coraje, con miedo al fracaso, con la obsesión por el resultado y no por hacer lo que hay que hacer… cuando eso sucede, a la derrota, ya de por sí dolorosa, se suma la infinitamente más dolorosa visión de un equipo que no es el tuyo, que no representa esos valores ni actúa en base a ellos.

Y la frustración es tremenda. Imagino la de los jugadores y demás equipo técnico porque si la de la afición es mayúscula, la suya ha de ser superlativa.

Ante lo cual no queda más que el camino estoico de nuevo: levantarse de la lona, revisar lo sucedido, perdonarse a uno mismo y prometerse que en la próxima ocasión lo intentará de nuevo con todo el coraje, toda la serenidad y todo el empeño.

Si yo tuviera alguna capacidad de decisión en el club, implantaría de manera inmediata un trabajo sobre estoicismo con todo el equipo, un trabajo práctico, un trabajo que entrene las mentes de los jugadores tanto o más que el cuerpo. Ya sabemos que la disposición mental influye absolutamente en cualquier desempeño, y muy especialmente en el deporte, y aún más especialmente en este equipo.

De todos modos, querido lector o lectora, por si no te has dado cuenta, en realidad este artículo no va solo del Athletic, que igual te importa un pimiento, sino que va de mí y de tí, va de las finales que nos toca jugar en nuestra vida y la manera como las afrontamos, va de que nos pasa igual que los jugadores del Athletic y que debemos trabajarnos intensamente y seguir haciendo lo que debemos, con coraje, con determinación y con serenidad.

Aupa Athletic!!!

PD: gracias a Nacho por el whats del sábado, que me puso en la pista de salida de este post 😉

4 preguntas para responderte cada día

En el anterior post comentaba lo interesante y poderosa que es la práctica de revisarse diariamente para mejorar y lograr ser la persona que realmente quieres ser.

Tener el hábito de escribir un diario nos ayuda enormemente en esa práctica, y te comparto las 4 preguntas con las que yo me reviso cada día

  • ¿Qué he hecho hoy que me acerca a mi mejor versión?
  • ¿Qué he hecho hoy que podría hacer mejor en la siguiente ocasión?
  • ¿Qué he aprendido nuevo hoy?
  • ¿Qué tengo que agradecer hoy?

Son preguntas que me obligan a profundizar, a no quedarme en la superficie de mis comportamientos, pero por supuesto, quizá a tí te vayan mejor otras preguntas.

En todo caso, lo realmente importante es dedicar un rato cada día a ir por la vida más consciente, más profundo, más hacia donde quieres y como quieres.

Mañana lo intentaré de nuevo

Cada día defiendo mi caso ante mi propio tribunal. Cuando la luz se apaga y mi esposa se ha retirado, conocedora de mi hábito, examino mi día completo y reviso lo que he hecho y dicho, sin esconderme nada. -SÉNECA

Una de las prácticas más poderosas que nos sugiere el estoicismo es la de revisar a diario nuestro comportamiento para poder modificarlo y mejorarlo.

Imagina que le digo a un atleta «Muéstrame tus hombros», y él me responde «Mira las pesas con las que entreno». «Olvídate de las pesos», le contestaría, lo que quiero ver es el progreso de entrenar con ellas. – EPICTETO

Porque para el estoicismo, lo importante de la filosofía es ponerla en práctica. De nada sirven nuestras reflexiones, nuestras ideas, nuestras intenciones ni nuestros discursos y palabras, lo que cuenta es lo que hacemos.

Hay una gran diferencia entre decir cosas de valor y hacer cosas de valor. – EPICTETO

Y para actuar, el estoicismo nos propone una sencilla a la par que tremendamente efectiva práctica: analizar cada día lo que hemos hecho a la luz de lo que hubiéramos querido hacer, y con honestidad reconocer lo que no hemos hecho bien y tratar de mejorar en la siguiente ocasión. Llevar un diario es una enorme ayuda para esto.

Revisarnos diariamente, no para fustigarnos ni para hundirnos con todos nuestros fallos, debilidades y errores, sino para tomar conciencia de ellos y poder corregirlos poco a poco.

Los grandes filósofos del estoicismo clásico nos proponen esta formula imbatible para lograr alcanzar nuestra mejor versión: revisa tus actos, contrasta con tus ideales, perdónate los errores y vuelve a intentarlo de nuevo. Una y otra vez, en un círculo virtuoso infinito.

Por qué debería tener miedo de revisar mis actos si puedo simplemente decir «Te perdono, pero intenta no hacerlo de nuevo». – SÉNECA

Todavía debo recordarme actuar según lo que recomiendo, y aun así no siempre sigo mis preceptos. Debemos tener nuestros principios listos para la práctica, tan interiorizados que nos vengan rápido en momentos de crisis. Algunas lanas absorben rápido los colores y otras deben remojarse repetidamente. – SÉNECA

Admira a quien lo intenta, aunque fracase. – SÉNECA

Perdona a los demás por sus errores, una y otra vez. Perdónate a ti mismo una y otra vez, pero intenta actuar mejor la próxima vez.
EPICTETO

Es importante no confundir esta idea de intentarlo una y otra vez, con la idea de no actuar hoy pensando en hacerlo mañana, la famosa postergación que tanto nos desgasta y nos impide avanzar. El gran emperador y filósofo estoico Marco Aurelio parece que tenía que luchar contra esa postergación y en sus meditaciones (su diario donde se revisaba a menudo) se dice a sí mismo:

Podrías actuar bien hoy, pero eliges mañana. – MARCO AURELIO

La postergación es el mayor derroche de vida: se lleva los días según llegan, y nos niega el presente al prometernos el futuro. El principal obstáculo para la vida es la expectativa, que nos atrae con el mañana y nos hace perder el hoy. – MARCO AURELIO

Comenzar es la mitad del trabajo. Comienza después con la mitad restante y habrás terminado. – MARCO AURELIO

Pues eso, empieza hoy mismo con tu diario, revisa cada día cómo estás actuando en relación a cómo realmente querrías hacerlo, toma conciencia, felicítate por los logros, perdónate por los fallos, y vuelve a intentarlo de nuevo.


PD IMPORTANTE: Este blog es un espacio de conversación. Te agradezco infinitamente si dejas algún comentario, reflexión, opinión, contraste, idea alternativa o lo que quieras, siempre con educación y con ánimo de profundizar, crecer e inspirarnos mutuamente. Gracias!