Archivo del Autor: Pablo Aretxabala

Avatar de Desconocido

Acerca de Pablo Aretxabala

Pablo Aretxabala (www.linkedin.com/in/pabloaretxabala)

Un socio es para toda la vida.

Una de las cosas que más hacemos en el despacho es crear nuevas empresas, fundamentalmente pymes de dos o tres personas socias.

Especialmente en los momentos iniciales, cuando están aún desarrollando su idea y les ayudamos con su plan de negocio, con las previsiones económico financieras y en general con todos los trámites que necesitan para ponerse en marcha, también procuramos guiarles un poco en cuanto a cómo habrá de ser su relación como socias.

De vez en cuando hay quienes consideran adecuado establecer un pacto de socios, algo que siempre recomendamos, pero lo habitual es que se «lancen» a su sociedad con una mezcla de buena voluntad e inconsciencia a partes iguales.

Y siempre tratamos de hacerles conscientes de que asociarse en una sociedad limitada y hacerlo «a partes iguales» (que suele ser lo más habitual) implica unas consecuencias muy relevantes para el futuro. Como solemos decirles, es más fácil que puedas disolver un matrimonio con el que ya no estás conforme, que una SL en la que participes al 50%.

Obviamente la confianza, la sintonía, el conocimiento mutuo, la complementariedad de aportaciones a la actividad, son todas cuestiones básicas para embarcarse en una aventura empresarial con otras personas.

Y junto a ellas, un pacto de socios sencillo, con una serie de clausulas consensuadas entre las cuales no pueden faltar las de transmisión de participaciones, así como las consabidas clausulas de arrastre, de acompañamiento y de desbloqueo, entre otras, es una herramienta sencilla y poco costosa, que puede evitar un buen puñado de quebraderos de cabeza en el futuro.

¿Tenéis un pacto de socios en vuestra empresa? Si es así, qué interesante sería poder conocer vuestra experiencia y si habéis tenido que utilizarlo en alguna ocasión, y si le habéis visto la utilidad o no.

+1,6º

Es lo que ha variado la temperatura media del planeta en 2024, respecto a la media de la época preindustrial.

A primera vista no parece una cifra muy alarmante, hasta que caes en la cuenta de que la temperatura media del planeta era de 13,5º. Es decir, un incremento de 1,6 grados equivale a si un humano, cuya temperatura media normal es de 36º, tuviera 40,2º… una auténtica barbaridad.

Las previsiones más optimistas hablan de que al ritmo actual alcanzaremos seguro los +2,5º (los 42,7º humanos) y los más pesimistas hablan de unos aterradores +3,5º (45,4º humanos).

Lo que no mata, engorda.

Es un dicho popular, que al menos en mi casa mi abuela lo decía mucho cuando quería expresar que prácticamente todo en esta vida se puede aprovechar para bien (mi abuela era de la mentalidad de la guerra y la posguerra, de cuando estar gordo era una bendición).

El otro día en el despacho, un pequeño empresario lamentaba amargamente una mala decisión sobre una contratación de una persona, que no había salido ni de lejos como esperaba.

Tras un rato de desahogo, derivamos la conversación hacia lo que podía aprender para futuras contrataciones que sin duda tendrá que hacer, y cómo cambiar algunas de sus prácticas en esta materia. Entre las conclusiones, revisar mejor las referencias y hacer seguimiento más de cerca al principio, en definitiva utilizar adecuadamente el periodo de prueba para eso, para probar a la persona y descubrir su potencial.

La idea fue llevar la conversación a un terreno productivo: ya que la situación no tiene vuelta atrás, al menos, saquémosle provecho aprendiendo de ella.

Uno de mis últimos aprendizajes de esta manera fue con un cliente al que después de hacerle un trabajo me quedé sin cobrarle los honorarios. A veces, por confianza, o por ese estúpido pudor que algunos tenemos para hablar de dinero, nos cuesta cerrar este capítulo antes de realizar los trabajos y luego esto puede dar problemas. Mi aprendizaje en este caso fue que, por mucho que me cueste, siempre, siempre, siempre, el presupuesto aceptado por delante.

¿Qué ha sido lo último que has aprendido así, por las malas?

La Gestión del Cliente y Opiniones Difíciles

Afortunadamente no me pasa mucho pera a veces algún cliente del despacho expresa opiniones estilo «cuñao», para entendernos rápido. Algo del estilo de «claro, aquí los autónomos pagando impuestos a tope y a «estos» que vienen les dan la sopa boba». Los temas pueden ser variados, la igualdad, el gobierno, los impuestos, las bajas, las leyes, en fin…
La cuestión es que siempre me quedo con la duda de cómo reaccionar en estos casos. A veces trato de entablar una conversación honesta sobre el tema, pero me da la sensación de que el cliente no quiere eso, sino solo «quejarse» y que alguien le escuche.
Otras veces no digo nada, pero me quedo yo con la sensación incómoda de haber dejado pensar al cliente que comparto su opinión.
En alguna ocasión me he enfrentado abiertamente, perdiendo la discusión y al cliente.
Últimamente estoy optando por no seguir la conversación a la vez que hago patente con lenguaje no verbal mi incomodidad con sus opiniones.
¿Habéis tenido alguna vez alguna situación de este tipo? ¿Cómo la habéis afrontado?

Refugio Digital: El Renacer de los Blogs en la Era de las Redes Sociales

Publiqué mi primer post en este blog en mayo del 2006, y desde entonces he tenido múltiples idas y venidas, pero por algún motivo siempre acabo de vuelta aquí.

Casi 20 años después lo retomo por penúltima vez (nunca será la última, estoy seguro) con la intención de publicar sobre cuestiones profesionales y personales.

Recuerdo haber publicado en algún momento que los blogs habían muerto a manos de las redes sociales. Y en parte es cierto, pero quizá tengan una nueva vida como otras tecnologías que abandonamos por otras supuestamente mejores y que acabamos descubriendo que no lo eran tanto.

Hoy las redes en general son una invención cuya única utilidad real es engordar los ya de por sí obscenos patrimonios de sus accionistas, a costa de la salud mental y emocional de cientos de millones de personas, a costa de la expansión de lo peor de la humanidad (el racismo, el machismo, la homofobia, la aporofobia, el fascismo, etc.), y a costa de la propagación de la mentira a escala planetaria.

Personalmente hace casi 10 años que cerré mi cuenta en Facebook, y afortunadamente nunca conseguí engancharme a Instagram. Tengo cuenta en Youtube pero no publico, y TikTok me lo instalo algún finde un rato como pasatiempo.

La red social donde más tiempo y dedicación he invertido, con diferencia, ha sido en Twitter. Pasé de no entenderla inicialmente y pronosticar que sería un bluf, a enamorarme y defender contra viento y marea sus bondades, como eran la posibilidad de conectar personas, de compartir conocimiento y experiencia, la facilidad de uso, la inmediatez, la capacidad de armar redes comunitarias, etc.

Pero en algún momento, no se identificar bien cuándo, todo se empezó a torcer. Y no, no fue con la llegada de Musk, sino antes. Cada vez había más bots, más publicidad. El scroll infinito te enganchaba de una manera brutal. El algoritmo te sugería cosas que en realidad no te interesaban, o incluso te molestaban (luego descubrimos que esa era precisamente la idea, cabrearnos porque cuando estamos enfadados twiteamos más).

La llegada de Musk y la conversión en X no hizo sino explotar al máximo lo que se venía probando antes, hasta conseguir convertirla en una fosa séptica repleta de bots, fascistas, buleros y mierdinfluencers criptobros.

Hace como un año o por ahí que hice una copia de seguridad de mi cuenta, y con mucho pesar y también alivio, la borré completamente. En mi opinión, si desaparecieran mañana todas las redes sociales no perderíamos absolutamente nada, muy al contrario.

En todo caso este año he decidido dar una oportunidad a LinkedIn, una red en la que estoy desde el principio pero que nunca me ha gustado especialmente (me parecía, y me sigue pareciendo un caos y un lío de utilizar) pero en la que al menos se que estoy hablando con personas reales, a las que conozco en su mayoría, y con las que puedo mantener una conversación normal y provechosa.

Así que aprovecharé y publicaré también aquí lo que publique en Linkedin, y quien sabe si al final no volveremos al origen y nos quedaremos solo en el blog, el refugio digital.

66 post después

Hoy es el último jueves del año 2021

El 6 de marzo me comprometí conmigo mismo a escribir aquí dos post semanales y me siento contento y orgulloso de haber cumplido mi compromiso.

Han sido 66 post sobre autoconocimiento, desarrollo personal y estoicismo que me han servido como herramienta de reflexión y me han permitido evolucionar personalmente en un año bastante complicado.

Echo la vista atrás y siento el profundo avance que he conseguido en este tiempo, gracias en parte al compromiso de escribir en este blog.

Escribir aquí me ha «obligado» a reflexionar, a leer, a conversar, a escuchar, a preguntar y a responder, a sincerarme conmigo mismo y con otras personas, a revisarme, a perdonarme, a darme nuevas oportunidades…

Fruto de todo ello me conozco mejor, me quiero más, he adquiridos hábitos y comportamientos diferentes, he moderado algunos de mis defectos y he potenciado algunas de mis virtudes, he tomado con serenidad y valentía decisiones importantes para mi vida… en definitiva he trabajado duro para mi crecimiento y desarrollo interior, lo cual, como a mi querido Epicteto, es algo que he descubierto que me hace especialmente feliz.

Mientras que una persona disfruta mejorar su granja y otra su caballo, yo disfruto mejorarme a mí mismo a diario.

Epicteto

Además de lo anterior, estos 66 post han tenido a lo largo del año una media de 150 lecturas. Me emociona pensar que quizá a algunas personas estas reflexiones le hayan servido para hacer las suyas propias. Si así ha sido, me siento doblemente feliz.

También siento un profundo agradecimiento por todos vuestros comentarios tanto de quienes los habéis hecho en este blog como de quienes me los habéis trasladado directamente porque conversar era uno de los objetivos del blog.

Este será el último post de esta etapa. En 2022 seguiré escribiendo mi diario, pero no seguiré publicando aquí. Lo he meditado mucho estos días y creo que mi evolución requiere otras cosas.

Os deseo lo mejor.

Os deseo sabiduría, serenidad y coraje.

Mientras vivas, sigue aprendiendo a vivir.

Séneca

Preparando el próximo año

Acaba el año y esta manera de contar el tiempo (como periodos que empiezan y terminan, en lugar de como un continuo) nos da la oportunidad de pararnos un poco, revisar el camino recorrido el año anterior y mirar hacia el siguiente preparando la ruta que seguiremos.

Esta es una dinámica muy buena y positiva ya que nos permite asegurarnos de que vamos en la dirección que queremos y corregir el rumbo si es necesario, en lugar de simplemente dejarnos llevar por la vida.

Para no caer en la trampa de esos «buenos propósitos» que realmente nunca cumplimos, y hacer un ejercicio de revisión y reflexión que verdaderamente nos sea útil, es importante hacer algunas cosas.

Tómate un poco de tiempo tranquilo contigo mismo para revisar lo sucedido en el año que acaba, lo que has aprendido, evolucionado, etc. Hacerlo con un cuaderno y un boli a mano te puede venir muy bien.

En otro rato de tranquilidad siente qué te gustaría hacer el año próximo en el corto plazo, es decir, qué te gustaría hacer que tenga resultado dentro del propio año. Y luego piensa a más largo plazo, a varios años, y siente en qué te gustaría sembrar este año para cosechar en los siguientes. Aquí seguramente no podrás concretar mucho pero no importa aún.

Con lo anterior en mente (o mejor en tu cuaderno o diario), piensa en qué ámbitos de tu vida quieres evolucionar más concretamente este nuevo año. Puede ser en tu vida profesional, en tu vida familiar, en tu vida interior, en tu economía, en tus relaciones, en tus aprendizajes… pueden ser varios de ellos en los que quieras trabajar este año.

En cada uno de los ámbitos identifica lo que te gustaría hacer y si es en el corto plazo o en el largo plazo. Ese «hacer» puede consistir en varias cosas: puede ser adquirir un nuevo hábito, aprender o descubrir algo nuevo, dejar de hacer algo que no te está haciendo bien, etc.

Siente la energía que te genera leer lo que te propones hacer. Reúne tus fortalezas, recuerda las cosas que te propusiste antes y lograste (las que no, no importan), imagina cómo te sentirás cuando hayas logrado tus metas.

Por último, de cada cosa que vayas a hacer, apunta cual será el primer paso que vas a dar para conseguirlo. Podría ser algo así:

Ejemplo

A partir de ahí, si lo vas revisando de vez en cuando, apuntando los siguientes pasos, y reajustando, podrás ver la evolución y los avances que vas consiguiendo.

Releyendo mi diario

Mis diarios personales

Uno de los muchos beneficios que tiene escribir un diario es poder releerlo de vez en cuando y tomar perspectiva de la evolución personal. Es un poco como cuando abres el álbum de fotos y vas recorriendo y recordando los momentos y te das cuenta de cómo la vida ha ido fluyendo.

Estos días releyendo algunos pasajes de mi diario, me encontraba con algunas ideas y frases que me han resonado especialmente apropiadas en este momento:

Haz lo mejor posible con honestidad y cariño, y el resultado que se produzca será siempre el adecuado, incluso si no es el que buscabas.

Si hoy no te apetece seguir tu rutina o un hábito que te hace bien, sigue solo por hoy, y piensa que ya mañana te tomarás un descanso.

Si algo te hace bien, sigue haciéndolo solo por hoy, ya dejarás de hacerlo mañana. Y si algo te hace mal pero te apetece mucho, no lo hagas hoy, empieza mejor mañana.

Tengo la sensación como de «tener derecho» de vez en cuando a tomarme un «descanso de la vida». Decía Marco Aurelio que la vida es más como una lucha que como un baile. En cualquiera de ambos casos necesitas descansar de vez en cuando de la vida, de la rutina, de las responsabilidades, poder decir algunas veces, hoy no estoy para nada ni para nadie, solo para mí.

Me angustia el futuro, este es mi punto débil, y me cuesta muchísimo no planificar lo que tengo por delante, tenerlo controlado, medido y organizado. Y entonces es cuando me estreso y me agobio porque además no puedo hacer nada ahora, solo puedo hacer cuando lleguen las cosas.

Eres dueño de tus emociones. Eres tú quien permite que otros entren en ellas y las revuelvan. Si no quieres, no les dejes entrar.

Releer estas reflexiones me ayuda a asentarlas, a profundizar en ellas, a enriquecerlas con la experiencia vivida entre el momento que las escribí y el momento actual.

Sosegar la conversación interior

Photo by meo on Pexels.com

Según algunos estudios, tenemos unos 60.000 pensamientos al día, y la mayoría de ellos son negativos, repetitivos y del pasado.

Muchos de esos pensamientos son «conversaciones» interiores que tenemos con nosotros mismos o con otras personas sobre hechos del pasado o del futuro. Conversaciones sobre cosas que le tenía que haber dicho a alguien, o que me dijo y yo le dije, o conversaciones no resueltas, o palabras que me hirieron y a las que ahora respondo en mi interior…

En otras ocasiones son conversaciones que aún no han sucedido pero que ya las voy anticipando en mi mente, y las repito una y otra vez y yo digo, y entonces me responde tal cosa, y yo le digo tal otra…

Esto es algo que hacemos todas las personas de manera inconsciente, pero que podemos aprender a dominar y a utilizar para nuestro beneficio.

Recordar el pasado tiene sentido para revisarlo, aprender, perdonarse por los errores, agradecer los éxitos y echar el cierre a las cosas.

Cada día defiendo mi caso ante mi propio tribunal. Cuando la luz se apaga y mi esposa se ha retirado, conocedora de mi hábito, examino mi día completo y reviso lo que he hecho y dicho, sin esconderme nada.

SÉNECA

Imaginar el futuro es una fuerza muy poderosa de nuestra voluntad que nos ayuda a vivir el presente de manera consciente y enfocados hacia nuestro propósito

Entrégate por completo a tu propósito. Decide construir tu carácter a través de buenas acciones y comprométete a pagar el precio de perseguir objetivos dignos. Los desafíos que enfrentarás te harán conocer tus fortalezas.

EPICTETO

Pero hay que tener mucho cuidado de no dejarse atrapar por el dolor del pasado ni por el miedo al futuro, que son las dos grandes trampas de nuestra conversación interna.

La capacidad de visualizar el futuro, una de las mayores bendiciones humanas, se transforma a menudo en maldición. Los animales salvajes escapan de los peligros cuando los ven, y una vez a salvo dejan de preocuparse. Los humanos nos atormentamos por lo pasado y por lo que está por venir. Nadie que se centre en el presente será infeliz.

SÉNECA

Toma consciencia de tu conversación interna para aprender del pasado, soñar el futuro y vivir en presente.

Pronto nada será lo que parece

No se puede vivir felizmente siendo esclavo de las opiniones ajenas. La filosofía estoica nos enseña a ser independientes y a valorar lo que tenemos, en lugar de estar siempre buscando más y más. Esto nos ayuda a ser felices aunque la sociedad nos presione a consumir y a competir. La felicidad no se encuentra en las cosas materiales, sino en la serenidad de nuestra propia mente.

La filosofía estoica nos enseña a ser equilibrados y a no dejarnos llevar por las emociones. Esto nos permite ser fuertes frente a la presión de la sociedad y resistirnos a las tentaciones de la vida consumista. La serenidad y la autoconfianza son las claves para ser felices en un mundo tan competitivo y materialista. La filosofía estoica nos enseña a buscar la armonía interior, aunque el mundo exterior sea caótico. Esto nos ayuda a estar centrados y a ser fuertes frente a las dificultades. Nos enseña a ser pacientes y a no dejarnos llevar por la ira o el resentimiento.

La filosofía estoica nos ayuda a ser más sabios y a tomar decisiones acertadas en medio de la confusión. En un mundo en el que todo se mueve tan rápido, es importante aprender a ser serenos y a no dejarnos arrastrar por las corrientes. La filosofía estoica nos enseña a ser prudentes y a no caer en las trampas de la vida consumista. Nos enseña a ser responsables y a no buscar la felicidad en las cosas materiales. La felicidad es un estado interno, y no se puede alcanzar siendo esclavos de las opiniones ajenas.

La filosofía estoica es una buena guía para vivir en una sociedad que nos presiona a consumir y a competir. Es una filosofía que nos enseña a ser independientes, equilibrados y serenos. Nos enseña a buscar la armonía interior, aunque el mundo exterior sea caótico. La filosofía estoica es una buena guía para ser felices en un mundo tan competitivo y materialista.


PD: este post lo ha escrito íntegramente una api de IA, en concreto GPT-3, a partir de la siguiente instrucción que le he dado: «Escribe un texto sobre la filosofía estoica aplicada al mundo actual, en especial teniendo en cuenta la presión a la que nos somete la sociedad consumista y capitalista» ¿Cómo te quedas? Yo literalmente con la boca abierta.

PD2: y la foto de ese lugar tan espectacular… pues no existe y también lo he generado yo en dos minutos con otra IA increíble que se llama Gaugan-2.

PD3: ambas herramientas son tan increíbles como sencillas de usar. Lo que nos depara el futuro es realmente alucinante… veremos si conseguimos que sea «para bien»